Aún se nos está moviendo el piso

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Por Cecilia Silva
Magíster en Bioquímica y estudiante de Doctorado en Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

El año 2009, en la revista “Physics of the Earth and Planetary Interiors”, fue publicado un artículo en el cual participaron científicos pertenecientes al “Institut de Physique du Globe” y al “Laboratoire de Géologie, Ecole Normale Supérieure” de Francia, a la academia de Ciencias de Bulgaria y junto a ellos, tres científicos del Departamento de Geofísica de Universidad de Chile. Uno de ellos, Edgar Kausel, obtuvo el premio Nacional de Ciencias Aplicadas el año 2006. De este trabajo, resalta una frase que puede visualizarse en la primera página, dentro del resumen del artículo: “Por lo tanto, en el peor caso, el área (Concepción–Constitución) ya cuenta con un potencial de terremoto de magnitud tan grande como 8-8,5, en caso de que suceda en un futuro próximo”.

Revisando las distintas noticias que aparecieron en los medios luego que se difundiera este artículo, llama la atención que uno de los autores, el sismólogo Jaime Campos menciona: “Entregamos documentos e hicimos presentaciones en la Onemi, hasta al Congreso fuimos a presentar esto”. Hace 10 años apareció la primera publicación donde ya se identificaba la brecha de Concepción-Constitución, “momento en el cual se le entregó la información al gobierno”.

¿Qué pasó con esta información? ¿Las autoridades escucharon y acogieron lo que estos científicos manifestaron o pensaron que la ciencia en Chile en realidad no era capaz de “predecir” un evento como este? Siguiendo con este tema, ¿Es posible “predecir” terremotos? El Dr. Kausel, en una entrevista dada a “Revista Ingenieros”, afirma: “Creo que a la larga alguna cosa vamos a poder decir previo a un terremoto.

No digo que sea una predicción propiamente tal, pero el hecho de que los terremotos se producen porque hay una acumulación de tensiones al interior de la Tierra, da la posibilidad de ver si uno puede hacer mediciones de ese tipo”.

Vemos que en el norte, constantemente están preocupados de que ocurriría en caso de tsunami, existen señalizaciones, simulacros, información sobre esto. Por otra parte, el año 2006, se programaron fechas para simulacros en Valparaíso a raíz de la emisión de animaciones simulando qué ocurriría en caso de tsunami en esta ciudad en un documental de “National Geographic”. Si vemos que incluso instituciones extranjeras, están interesadas en nuestra actividad sísmica ¿Qué fue lo que pasó en Concepción-Constitución, que habiendo incluso una base científica, nadie se preocupó al respecto? En mi primera columna, escribí que como científicos nos hacía falta contar a la comunidad lo que estamos haciendo y por qué es importante, con el fin de poder conquistarla. ¿Pero cómo conquistar a alguien que no está escuchando? ¿Cómo seducir a la comunidad, si no se pone atención cuando la ciencia tiene que decir algo que es de tal importancia para el país? En realidad puede que en las presentaciones presten atención, pero eso no basta, hay dar crédito a lo que se está comunicando y además hacer algo al respecto.

En el caso del terremoto de este año, claramente fallamos en muchas cosas, no sólo en esto. Sin embargo, con la debida preocupación podrían haberse reducido aún más las vidas perdidas. En el ámbito de la comunicación científico-autoridades-comunidad aún se nos sigue moviendo el piso… o es que más bien, ¿nos están quitando el piso?.

Fuente: El Mostrador – 22 Octubre 2010

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