Becas Chile exigirá nota mínima para postular

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Subsecretario de Educación, Fernando Rojas, entrega detalles del proceso 2010-2011. En el Mineduc no quieren que se repitan los problemas de 2009. Por eso, junto con los puntajes se harán públicos los criterios de evaluación de cada requisito solicitado. Además, se estudia flexibilizar la obligación que tienen los becarios de volver de inmediato al país.

Por Pamela Elgueda T.

Se vienen “ajustes” al programa Becas Chile. Cambios que no tienen que ver con una baja en la cantidad de becas ni con un aumento desmedido en las exigencias para postular. Sí se relacionan con la información que se entregará a los candidatos, los requisitos para participar y otras materias que el subsecretario de Educación, Fernando Rojas, abordó con El Mercurio.

“El primer ajuste es de gestión, transparencia, seriedad y calidad del proceso, porque nos parece que Becas Chile no puede enlodarse con episodios como el ocurrido el año pasado. Con eso se comprometió la fe pública, las expectativas de los estudiantes y el nombre del país”, dice Rojas, al recordar los problemas que sufrió el proceso en 2009.

Específicamente, y mientras el proceso estaba en curso, se cambiaron los porcentajes de ponderación de los antecedentes que deben entregar los postulantes y se subió el puntaje de corte para entregar la beca. Todo esto significó la salida de la entonces presidenta de Conicyt.

-¿Cómo asegurarán la transparencia y calidad?

“Hasta ahora no había exigencia de nota mínima. Ahora, para postular, las personas deberán tener un promedio superior a cinco en su carrera o haber estado en el 30% de mejor rendimiento. Nos parece que es una exigencia mínima y razonable, considerando la gran cantidad de postulantes y que la idea es premiar a los mejores.

-¿Qué pasará con las postulaciones a ciertas universidades? Porque muchos encabezaban su solicitud con las anglosajonas para subir su puntaje.

“Había ciertos incentivos perversos que generaban distorsiones y confusión”.

El subsecretario se refiere a la forma como se ponderaba, hasta2009, la elección de las universidades de destino y los programas por los que optaban los postulantes. Básicamente, se promediaba el puntaje de lastres elecciones que presentaba el candidato (el que se definía a partir del lugar que éstas ocupaban en los rankings internacionales de universidades), por lo cual muchos anotaban como primera y segunda opción, universidades destacadas en esos índices, aunque supieran que, en realidad, su opción más clara de lograr un cupo era en la tercera: una casa de estudios menos destacada.

-¿Cómo evitarán eso?

“Haremos una innovación quizás menor, pero muy de fondo: en el puntaje de este ítem vamos a considerar el programa con menor reconocimiento de los tres que la persona elige, porque queremos que ellas sinceren a qué universidad quieren ir. Si desean una superlativa, que la pongan y ojalá que queden, pero eso no les va a ayudar en el puntaje para obtener la beca.

-¿Qué distorsión causaba?

“Que las personas no quedaban admitidas en esos programas más destacados y se perdían las becas. Creemos que ahora queda bien resuelto y genera más exigencias para que no nos engañemos entre nosotros.

-En 2009, los postulantes alegaban que la pauta de evaluación no era conocida. ¿Qué harán para solucionar eso?

“Éste es un proceso complejo, porque es muy masivo e implica una gran variedad de programas y universidades del mundo. Por eso, no puede ser que sólo se entreguen los puntajes, y no los criterios de evaluación. De ahí que vamos a publicar el detalle de cómo se ponderó cada elemento. Por ejemplo, explicaremos cómo se evaluó la experiencia previa, la casa de estudios elegida, el programa al que postula, la carta de intención o propuesta de tesis”.

Alrededor de 700 personas intervienen en la evaluación de los postulantes, divididos en 26 comités. “Vamos a mejorar la coordinación entre las comisiones, para que existan criterios comunes en las evaluaciones, independiente de si es un doctorado en bioquímica, filosofía o artes. Definiendo esos parámetros estamos listos para comenzar a trabajar la próxima semana con los 26 coordinadores”, dice Rojas.

También vienen cambios en la forma de catalogar y generar puntuación para las distintas universidades del mundo. Actualmente, se hace de acuerdo al lugar que las universidades elegidas por los postulantes ocupan en los rankings internacionales más destacados (U. de Shanghai y diario The Times, entre otros). Pero estos índices no cubren al 100% todas las casas de estudios superiores del mundo.

-Además, hay quejas respecto de la forma como se construyen esos índices.

“Siempre es muy debatible cuando se hace un ranking acerca de cuáles son sus criterios. Pero hay algunos en los que uno puede apoyarse. Por eso estamos contratando un estudio externo que nos ayude a perfeccionar el uso que hacemos de estos índices”.

“Ahora, también aprovecharemos la experiencia de los evaluadores para complementar los rankings y pediremos a l o s postulantes que cuando crean que los programas a los que postulan pueden ser poco conocidos (por lo específico, nuevo o escaso), que aporten antecedentes que les permitan a los evaluadores generar su puntuación”.

-Los postulantes tendrán que responsabilizarse de su postulación más que antes.

“Sí, porque la información que aporten también nos permitirá ver la coherencia programática entre su carrera de pregrado y el posgrado que desean cursar”.

-¿El estudio de los rankings estará listo para este proceso?

“Ésa es mi gran duda. Es el objetivo, pero no tengo certeza de que vaya a ser un insumo definitorio en este proceso. Es que, entre otras cosas, vamos a recibir varios miles de postulaciones, y a partir de eso tendremos que hacernos la pregunta de si los rankings existentes logran o no ayudarnos a evaluar. Ahora, sí o sí, será un insumo relevante para el próximo llamado.

-Para los postulantes 2011-2012, ¿estará disponible?

“La idea es que el proceso sea completamente transparente, así que debe ser así. No hay ningún interés por ocultar, y sí mucho por transparentar.

-La forma como trabajará el comité evaluador, ¿demorará la entrega de resultados?

“Ojalá no más, sino que menos, pero eso va a depender de los volúmenes. Queremos tener un proceso perfeccionado, para lo cual hay que fortalecer al equipo interno de Becas Chile.

-¿Cuánto va a complicar este proceso el que aún no esté nombrado el presidente de Conicyt?

“No debiera afectarlo, porque el presidente estará nombrado en los próximos días.

-¿La próxima semana?

“A más tardar”.

Flexibilizar la “devolución”

Quienes reciben la Beca Chile deben volver al país y permanecer en éste al menos el doble del tiempo que estuvieron fuera cursando su posgrado. Es la forma de retribuir al país el esfuerzo de entregarles este beneficio. El Mineduc quiere flexibilizar esta exigencia, para no coartar las oportunidades de los becarios. “Algunos tienen la oportunidad de quedarse realizando un doctorado, y no pueden, porque se les exige devolverse. Esas rigideces son artificiales, porque se quede o no estudiando otro año, igual no más tendrá que volver”, explica el subsecretario Fernando Rojas. También desean revisar si la forma de pago “más conveniente” para el país es que se mantengan acá por determinado tiempo. “¿Qué pasa si esa persona decide regresar y trabajar como profesor en un colegio vulnerable? Quizás se podría premiar ese esfuerzo y decirle que saldará su deuda de gratitud más rápido”, sugiere.

Fuente: El Mercurio – 23 Mayo 2010

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