Carta al Director: Inversión en Ciencia y Tecnología en Chile

Compartir

Señor Director:

Recientemente he sido galardonado con el premio Avonni Innovación 2010, en el área de ciencia, evento que es patrocinado por “El Mercurio” y otras instituciones que me merecen el más alto respeto, sobre todo por la intención de esta distinción.

Por muchos años he venido trabajando en el ámbito académico con la visión de desarrollar y promover en Chile la ciencia aplicada, la ingeniería y la tecnología, para así contribuir a lograr el nivel tecnológico y de innovación que nuestro país requiere. La distinción que se me ha otorgado fue por uno de los tantos proyectos que hemos ejecutado en el ámbito de la investigación aplicada. Quiero señalar que nuestro éxito en aplicar la ciencia a sectores productivos ha sido el resultado de un proyecto científico de carácter institucional que pudo reunir una serie de académicos para desarrollar las distintas etapas necesarias para su realización. En este sentido, destaco el Centro para la Investigación Interdisciplinaria Avanzada en Ciencias de los Materiales -Cimat-, del programa Fondap, del cual fui subdirector por 10 años.

Dada mi experiencia como investigador en diversos países, creo que el éxito tecnológico se basa en el conocimiento básico y aplicado en todos los ámbitos del quehacer científico, lo que ha sido demostrado por los países desarrollados. Dentro de este contexto es que me enfrento con mucha preocupación y frustración a una realidad nacional que es la excesiva orientación de los recursos asignados por el Estado chileno hacia áreas científicas específicas, en claro desmedro de otras.

Para mí, un desarrollo tecnológico e innovador a largo plazo y de verdad, significa crear nuevos conocimientos, procesos, productos, etcétera, en diversas áreas del conocimiento, donde las patentes y la innovación jueguen un rol tan importante como la investigación básica. Lamentablemente, en los últimos concursos científicos públicos para financiar centros de alcances significativos no se ha visto este equilibrio en los recursos asignados. A lo anterior se suma que iniciativas levantadas con mucho éxito y reconocimiento, tanto nacional como internacional, como centros orientados hacia la ciencia de los materiales (i.e. Cimat), tengan que finalizar por no tener este apoyo gubernamental.

¿Cómo este país se puede poner al día en lo tecnológico-productivo si no hay inversión suficiente y significativa en investigación? ¿Cómo es posible que grupos y centros de investigación nacionales de reconocimiento mundial se desactiven a mitad de camino por no contar con fondos de largo plazo que garanticen su continuidad?

Raúl Quijada
Profesor Titular Universidad de Chile

FUENTE: Cartas al Director -El Mecurio – 4 Diciembre 2010

Comentarios de Facebook

2 comentarios sobre «Carta al Director: Inversión en Ciencia y Tecnología en Chile»

  1. Gracias Pablo !

    Es extremadamente importante que todos los investigadores se empoderen de los medios y que a través de todas las vías posibles manifiesten sus visiones sobre la realidad educativa, científica y tecnológica de la nación.

    Es hora de mostrar al mundo civil y político que estos si son temas y comenzar a llenar estos espacios de discusión que antes estaban practicamente vacios.

    Saludos!!

  2. Otras dos cartas fueron publicadas en El Mercurio en relación con la Ciencia y Tecnología en Chile (soy autor de una de esas cartas), en respuesta a la sección “Tribuna” de los Vicerrectores de investigación de la U. de Chile y la PUC:

    http://blogs.elmercurio.com/columnasycartas/2010/11/27/ciencia-y-tecnologia.asp
    (por el Prof. Francisco Morey)

    http://blogs.elmercurio.com/columnasycartas/2010/11/30/ciencia-y-tecnologia-1.asp
    (por mí).

    También fue publicada una tercera carta, en La Tercera, sobre este tema:
    http://diario.latercera.com/2010/12/01/01/contenido/opinion/11-46431-9-fomento-de-actividad-cientifica.shtml

    Ojalá también puedan adjuntar estas cartas en el sitio. Todas las opiniones son bienvenidas.

Los comentarios están cerrados.