Científicos protestan por malas condiciones de trabajo en laboratorios

Compartir

Son unos 1.500. No tienen contrato, y por lo mismo, ni previsión ni isapre. La mitad de ellos ni siquiera gana más de 500 mil pesos, pese a que muchos tienen grado de doctor. Este martes irán a protestar a La Moneda, aunque hoy pasarán por Conicyt.

“Son vitales, no hay otra manera de describirlos. Son los que están haciendo el trabajo de laboratorio, están ahí siempre. Un Fondecyt sin ellos no funciona, es irrealizable”. Así describe Juan Cristóbal Opazo, investigador principal del Laboratorio de genómica evolutiva de la Universidad Austral, a sus colegas asistentes de investigación.

Este grupo de científicos se especializa en el trabajo de laboratorio. Son titulados de carreras como bioquímica, biología, biotecnología, química farmacéutica e incluso pueden tener un magister o un doctorado, pero son empleados sólo por plazos fijos, sin contrato formal y con bajos honorarios.

Natalia Muñoz (30), asistente de investigación en la Facultad de Medicina de la U. de Chile, lidera el grupo Ciencia con Contrato, que busca exponer la situación de estos científicos y buscar soluciones al problema. Cuenta que el año pasado realizaron una encuesta para saber cuántos son y detectaron cerca de 1.500 casos, aunque estima que son más.

Se trata de investigadores que trabajan asociados a proyectos de investigación financiados por Fondecyt – uno de los fondos concursables de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt)- en universidades, fundaciones e instituciones privadas. De acuerdo con Muñoz, sus principales problemas son la desprotección y la precariedad laboral.

“Hoy en día tienes un montón de deberes y ningún derecho. Yo tengo que cumplir horario, trabajo horas extras que no me pagan, no tengo isapre o AFP y no puedo quedar embarazada, porque no tengo derecho a pre y post natal. Es el desamparo absoluto”, dice.

Catalina Salinas, magister en bioquímica y asistente de investigación en un laboratorio de Medicina de la Universidad de Chile, agrega que aunque se les contrata para prestar servicios, en la práctica permanecen en el laboratorio jornadas completas -lo que les impide tener otro trabajo-, y dependen de un jefe (investigador principal) para ejercer su labor.

“En el fondo, estamos en una relación de subordinación y dependencia con el jefe y es contradictorio que estemos a honorarios”, indica. “Al no estar con contrato, no tenemos seguro de accidentes y a veces, nos desempeñamos en áreas potencialmente peligrosas. Cotizaciones a isapres y AFP tienen que salir de sueldos que ya son bajos”, agrega.

“¿Qué pasa si mi asistente tiene un accidente? “, dice Opazo, “se genera una situación híbrida, porque si bien yo le pago, no tiene un vínculo contractual y la ACHS no la va a cubrir. No es sólo por sus derechos como trabajador, sino que involucra a la universidad”.

Reunión y protesta

De acuerdo con el catastro realizado por Ciencia con Contrato, más de la mitad del personal de apoyo financiado por Conicyt trabaja por menos de 500 mil pesos líquidos mensuales. Sólo un 18% alcanza un ingreso igual o superior a los 12.000 dólares anuales (7,2 millones).

Francisco Morera, investigador de la U. Austral, dice que la labor de los asistentes o lab managers da continuidad a la investigación y son muchas veces el brazo derecho del investigador principal, pero con las condiciones actuales es difícil darles un salario acorde a largo plazo.

El académico cuenta que en EE.UU. el lab manager es una de las personas más importantes en el equipo de trabajo y su sueldo es uno de los más altos dentro de la escala de salarios. “Se han dado cuenta de lo importantes que son en el equipo de trabajo”, dice.

Muñoz cuenta que hace un mes enviaron datos de su catastro y una carta a Conicyt solicitando una reunión. Recién este viernes les contestaron y acordaron reunirse hoy a mediodía. Para mañana, de todas formas, tienen programada una manifestación en la Plaza de la Constitución.

Francisco Brieva, presidente de Conicyt, dice que la comisión “financia propuestas de investigación hechas por investigadores y/o instituciones, por lo tanto son estas entidades las llamadas a cumplir con las leyes laborales vigentes”. Pero está interesado en conocer sobre la situación y analizar este y otros temas.

El grupo de científicos quiere que Conicyt cambie sus bases concursables y que la comisión presidencial sobre ciencia (anunciada en enero) sugiera aumentar el presupuesto para el área a 1% del PIB, incluyendo un aumento para mano de obra y no sólo para equipamiento.

Juan Cristóbal Opazo, uno de los académicos adherentes a la causa, dice que hoy deben hacer contratos que en realidad no son formales y que una solución podría ser que los fondos solicitados para asistentes lleguen directo a la universidad para contratarlos y que accedan a protección y beneficios.

Autor: Cristina Espinoza

Fuente: Tendencias de La Tercera, 8 junio 2015.

Comentarios de Facebook