Escolares chilenos podrán aprender biología celular con un videojuego

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Se descargará gratis desde octubre. Kokori enseñará la estructura y funcionamiento de una célula animal en la educación media.

Por Carolina Cerda M.

Cansada de hacer clases a universitarios de primer año que no conocían bien las células, la directora de la Escuela de Biotecnología de la Universidad Santo Tomás, Virginia Garretón, decidió cumplir un sueño personal: unir su amor por las ciencias y los videojuegos.

Así nació Kokori, un proyecto Fondef que busca que los alumnos de enseñanza media aprendan sobre una célula animal, sin la necesidad de usar un microscopio electrónico (elemento que permite verla muchísimo mejor que una simple lámina sobre un pizarrón), y manteniendo su interés gracias a una plataforma popular entre ellos.

El contenido pedagógico fue creado por la Universidad Santo Tomás, la Universidad de Buenos Aires y profesionales de la firma de biotecnología Autral Biotech.

El desarrollo tecnológico lo hizo ACE Team, quienes ya crearon Zeno Clash, un videojuego muy bien catalogado internacionalmente.

La materia de las siete etapas, de diez minutos cada una, sirve para enseñar a chicos de primero a cuarto medio, pues cada una profundiza los contenidos. Datos sobre las partes y funciones de una célula, el proceso de generación de energía y lo que ocurre cuando son atacadas por bacterias y virus, y más.

El equipo investigó otros videojuegos educativos, pero no encontró ninguno que fuera más juego que clase. “Y el objetivo es que los niños aprendan porque se entretienen”, asegura Garretón.

Algo que se cumple, porque Kokori es un videojuego de estrategia con una muy atractiva imagen: se ve y se siente como si quien juega estuviera dentro de él (es inmersivo). Para pasar etapas, se recorre la célula con la ayuda de unos nanobots que irán sumando capacidades para solucionar sus problemas.

Los alumnos deben superar las etapas contra el tiempo y eso exige tener conocimientos del tema para conseguir buenos resultados. Por eso, la idea es que se juegue en paralelo a que los profesores pasen la materia en las clases tradicionales.

“Un grupo de mis alumnos fue a jugar la versión sin terminar y quedaron súper motivados. Siempre preguntan cuándo van a volver usarlo”, cuenta Pablo Tello, profesor del colegio Santo Tomás de Ñuñoa y miembro del grupo de expertos que trabaja en los contenidos.

“Hasta ahora, hemos notado que sí aprenden. Antes de jugar Kokori, los chicos dibujaban la célula como un huevo frito, con la yema como núcleo. Tras jugar, conocen su forma, saben que no hay sólo una mitocondria, y el nombre de algunas de sus partes”, dice Garretón.

El entretenimiento electrónico se podrá descargar en octubre desde www.kokori.cl , lugar en que colegios y profesores pueden enterarse de talleres y seminarios explicativos que se harán a lo largo de Chile.

Fuente: El Mercurio – 20 Septiembre 2010

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