Irregularidades en Becas de Postgrado: Antecedentes y Reflexiones

Compartir

El atraso en la resolución de las Becas Nacionales de Postgrado, que actualmente afectan a cerca de 2.900 profesionales, ha vuelto a poner a CONICYT bajo la mirada de los medios y de una nueva generación de investigadores que comienzan sus estudios sumergidos en la incertidumbre y la impotencia. Lentamente se están dando cuenta de algo que nosotros, aquellos que estamos terminado nuestros postgrados, tenemos claro: La falta de un compromiso real por parte del Estado hacia el llamado “Capital Humano Avanzado”.

Se les ha informado que todo se debe al retraso en la tramitación del decreto que regula estos concursos”. ¿Qué significa esto?

Me gustaría en las siguientes líneas explicarles los antecedentes que nos permiten comprender estos retrasos y las crisis que los investigadores nacionales han sufrido durante los últimos años. Del mismo modo, dejar planteado el problema de fondo: de que los infinitos decretos por tramitar, retrasos en los concursos y estancamiento presupuestario para la ciencia son solo síntomas de una institucionalidad obsoleta y la falta de un compromiso claro por parte del Estado hacia la Ciencia y sus Investigadores, lo cual marca “the chilean way” de hacer ciencia.

El objetivo de este artículo es brevemente tocar algunos de los puntos que a mi parecer son los más importantes, así que les pido paciencia para leer el artículo de corrido. Y para que no se aburran más de la cuenta, elegí un soundtrack para este artículo.

En alguna reunión un investigador se me acercó y me dijo: “con todo esto siento que a pesar de tanto discurso, a ellos no les importamos ni nosotros ni la ciencia chilena”. Así que los dejo con esta canción desde Youtube para que nos acompañe mientras analizamos esta situación: “All I want to say is that they don´t really care about us”.

¿Alguien dijo “Decreto sin tramitar”?

Cada año la “Ley de Presupuestos” establece que para normar las Becas Nacionales de Postgrado, administradas por CONICYT, “éstas se regirán en todo por lo que se establezca en un Decreto del Ministerio de Educación, suscrito además por el Ministerio de Hacienda, el que se dictará en el mes de diciembre” del correspondiente año.

De esta forma, si este decreto no logra tramitarse no es posible entregar nuevas becas, o en su defecto, si se entregan las becas, éstas no contarán con el marco regulatorio de los procesos que exige la ley. ¿Lo impactante? ¡Esto ya ha ocurrido dos veces y de manera consecutiva!

“All I want to say is that they don´t really care about us”

Año 2009: Decreto sin tramitar #1

A mediados del año pasado la Contraloría General de la República divulgó su informe sobre la auditoría interna que se efectuó al Programa de Becas Nacionales de Postgrado de CONICYT. El informe era revelador: “la gestión de las Becas Nacionales de Postgrado asignadas por CONICYT para el año 2009, se realizó sin contar con el marco regulatorio de los procesos que exige la ley”.

En el informe de contraloría, CONICYT responsabiliza por la demora a la “Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda y al Ministerio de Educación, indicando que este último sería finalmente el encargado de tramitar y remitir el citado decreto a este Órgano de Control”.

¿Quién tenía la culpa finalmente? Quizás nunca lo sabremos.

“All I want to say is that they don´t really care about us”

Año 2010: Decreto sin tramitar #2

Sería de esperar, que luego de tan graves hechos, tanto el Ministerio de Educación, el Ministerio de Hacienda y CONICYT se aseguraran de que esto no volviera a ocurrir. Pero como dice el dicho popular “no hay primera sin segunda”, y al año siguiente, nuevamente el decreto que regula las becas nacionales de postgrado no fue tramitado.

Sin embargo, a diferencia de la vez anterior, donde CONICYT entregó las becas de postgrado al margen de la ley, esta vez trató de solucionar el problema gestionando la tramitación de los decretos que normaban cada uno de los concursos. La no tramitación de este decreto generó el retraso de numerosos concursos, algunos de ellos fallándose incluso 4 meses después de la fecha pactada, como también retrasos del pago de las manutenciones mensuales (recordemos que las becas son el único ingreso económico que recibe la mayoría de los becarios, quienes trabajan, en su mayoría, con jornadas de dedicación exclusiva).

Estos problemas llevaron a la ANIP a trabajar con el Programa de Formación de Capital Humano Avanzado de CONICYT con el objetivo de buscar una solución expedita a estos graves retrasos. Esta crisis llegó a un peak cuando los investigadores se manifestaron públicamente en las calles de Santiago, en busca de un nuevo trato para la ciencia chilena.

De allí que el ultimo retraso en la adjudicación de las Becas Nacionales de Postgrado (que actualmente afecta a cerca de 3.000 profesionales) tenga como origen la no tramitación de este segundo decreto. Al retrasarse la apertura, era obvio que todo el proceso se retrasaría meses, más alla del trabajo que CONICYT pueda realizar por agilizar el proceso.

¿Quién era el responsable de esta nueva irregularidad? La respuesta sacada literalmente del Decreto 335 (que reparó dicho error) es la siguiente:

“El Ministerio de Educación, dictó el Decreto Supremo N° 479. Sin embargo, el mencionado decreto no pudo nacer a la vida jurídica, ya que, luego de pasar por las instancias administrativas necesarias para su tramitación en esta Secretaría de Estado, el cambio de Gobierno y Administración ocasionaron que las personas que inicialmente se encontraban facultadas e investidas por la Constitución Política de la República con la autoridad para la firma del respectivo Decreto Supremo en las otras instituciones que debían concurrir a su visación y suscripción, ya no ostentaban dichos cargos, lo que sumado a las instrucciones de dichas entidades, particularmente el Ord. (DJ) Nº 019, sobre la fecha de recepción de decretos para la firma de S.E. la Ex-Presidenta de la República y del Subsecretario del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, de 7 de enero de 2010, en cuanto a fijar plazos para la firma de documentos, llevó a la imposibilidad de proseguir con su diligenciamiento administrativo hasta su total tramitación”.

¿Satisface esta respuesta a los miles de profesionales afectados? ¿Existen responsabilidades administrativas dentro del Ministerio de Educación y/o el Ministerio de Hacienda por este grave error?

“All I want to say is that they don´t really care about us”

¿El MINEDUC no da abastos?

Es cierto que problemas en la gestión de las becas (que siempre han existido) se solucionan logrando que las agencias ejecutoras hagan bien su trabajo. Sin embargo, el problema de fondo es que el Estado no se ha tomado en serio el desarrollo de la ciencia, tecnología e innovación y de su materia prima: el capital humano avanzado.

La realidad es que desde hace casi una década se ha estado discutiendo sobre la realidad de que necesitamos una nueva institucionalidad y que el MINEDUC no da abasto para manejar la ciencia y la formación del capital humano avanzado. ¿Por qué no hemos avanzado en estos temas? ¿Necesitamos llegar a una crisis para darnos cuenta de la importancia que esto amerita?

Desde una Subsecretaría hasta un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, son variadas las propuestas hechas por el mundo académico y científico nacional. Pero pareciera que existe cierto recelo en confiar en la palabra de los expertos. Recientemente, incluso el propio Consejo Nacional para la Innovación y la Competitividad (CNIC) en su documento sobre “Orientaciones sobre Institucionalidad para el Desarrollo del Capital Humano Avanzado” dejo patente dicho problema:

“En Chile, el Ministerio de Educación tiene responsabilidad sobre los temas de ciencia y capital humano. Sin embargo, tiene a su cargo otras preocupaciones que exceden el ámbito de la innovación, como la educación primaria y secundaria, las que, en la práctica, y por su relevancia, tienden a demandar la mayor parte del quehacer ministerial. Esto puede explicar que, a pesar de estar formalmente a cargo de los temas de ciencia y educación terciaria, directamente vinculados a la innovación, el ministerio presente debilidades al momento de dar conducción al sistema en este ámbito.”

“All I want to say is that they don´t really care about us”


Fuente: Documento Orientaciones sobre institucionalidad para el desarrollo de Capital Humano Avanzado (CNIC). Encuentre a CONICYT

CONICYT: Sin autonomía y sin recursos

Está clara la actual incapacidad del MINEDUC de hacerse cargo de la ciencia chilena y sus investigadores. Siendo la no tramitación de los decretos sólo otro síntoma más de la despreocupación que existe por fortalecer la ciencia chilena y su capital humano avanzado.  Despreocupación que alcanza todos los niveles, incluso en relación a los recursos que son asignados año a año a CONICYT para asegurar su funcionamiento. Lo que deja patente que también CONICYT carece de los recursos y el personal necesario para operar adecuadamente.

No es sorpresa para cualquier postulante o becario darse cuenta que el número de funcionarios con el que cuenta CONICYT no es suficiente. Sólo basta con preguntar cuantos ejecutivos de cuenta existen por cientos de becarios. El tema de los gastos en personal se agudizó una vez que CONICYT asumió el desafío de hacerse cargo también de la operación del sistema de Becas Chile, que en su primer año llego a casi 5.000 nuevos postulantes. Sería lógico pensar que este incremento iría de la mano con mayores recursos de operación interna.

Sin embargo, esto no fue así. Desde el año 2008, las partidas presupuestarias del MINEDUC han mantenido la dotación máxima de personal para CONICYT en 185 personas. Debido a esto, CONICYT se ha visto en la obligación de  utilizar el mecanismo de contratación a honorarios. Tal como informa Contraloría: el 85% de los funcionarios de la Unidad “Programa de Capital Humano Avanzado” han sido contratados a honorarios incluyendo los puestos de Director del Programa,y Subdirector de Gestión y Seguimiento de Becarios, lo cual “impide determinar eventuales responsabilidades administrativas en el caso de existir irregularidades en el otorgamiento de los subsidios”. ¿Cómo es posible que nadie en la alta dirección de CONICYT tenga responsabilidad frente a sus acciones?

Para subsanar esto, el 2010 CONICYT informó a Contraloría que se encontraba “trabajando en el proyecto exploratorio del Presupuesto 2011, dentro del cual solicitarían un aumento considerable de la dotación de planta y contrata… y que ante la eventualidad que ese aumento no se autorice propondrán una glosa presupuestaria en el sentido de contar con personal a honorarios con la denominación de “Agentes Públicos”, a objeto de que tengan responsabilidad administrativa”.

Lamentablemente, al analizar la partida presupuestaria 2011 vemos como nada de esto ocurrió. ¿Quién rechazó la solicitud de CONICYT? ¿Fue el MINEDUC o el Ministerio de Hacienda?

“All I want to say is that they don´t really care about us”

¿Cómo fue concebido CONICYT?

La verdad es que la actual figura de CONICYT dista mucho de cómo fue concebido. Para darse cuenta de esto basta revisar las “potestades, competencias, responsabilidades, funciones, atribuciones y/o tareas” que por ley posee y darnos cuenta que fue concebido como algo mucho más grande que una mera agencia ejecutora. De las 19 potestades y atribuciones destacan las siguientes: (haz clic aquí para verlas todas):

1. Asesorar al Presidente de la República en el planteamiento del desarrollo científico y tecnológico.

2. Formular el plan nacional de desarrollo científico y tecnológico.

3. Estudiar y formular las proyecciones de la realidad científica y tecnológica necesarias para la preparación del plan nacional de desarrollo económico social.

4. Estudiar y proponer programas de desarrollo científico y tecnológico acorde con los requerimientos de la planificación nacional del desarrollo económico social.

5. Asesorar al Supremo Gobierno en la programación de la inversión y preparación de los presupuestos de las instituciones que reciban aportes del Estado para actividades científicas y tecnológicas.

No se ustedes, pero con sólo estas 5 atribuciones ya no estamos hablando de una agencia administradora de becas, sino algo mucho más que se aproxima incluso a lo que uno esperaría de un Ministerio de Ciencia, Tecnologia e Innovación.

Lo impactante es ver como en la práctica CONICYT ha sido relevado de casi todas sus funciones (los invito a revisarlas y votar por ustedes mismos poner Link). La realidad es que CONICYT no asesora al Presidente ni formula el plan nacional de desarrollo científico y tecnológico  Durante los últimos años, la mayoría de las atribuciones que por ley tiene CONICYT se le han entregado a otras instituciones, como al famoso y cuestionado Consejo Nacional de la Innovación para la Competitividad (CNIC), el cual ha decepcionado a muchos (ver interesante artículo publicado por ACHIPEC).

¿Por qué en vez de crear instituciones fantasmas y crear instituciones y organismos con duplicidad de funciones, no fortalecemos lo que ya tenemos? En este sentido, y tomando las potestades dadas por ley a CONICYT, lo más obvio sería elevar a dicha institución a un rango Ministerial. ¿A qué le tenemos miedo?

“All I want to say is that they don´t really care about us”

¿Es un Ministerio la solución?

El tema de fondo es que necesitamos una institución con autonomía y dependencia directa de la Presidencia, con la autoridad y el rango adecuados para resolver los problemas contingentes y adoptar las políticas necesarias para el fomento de la investigación científica. Ahora que somos parte de la OCDE quizás podríamos reflexionar sobre como aquellos países que cuentan con este rango ministerial han implementado políticas exitosas para fortalecer la ciencia, tecnología e innovación. Los invito a revisar el excelente análisis realizado por Pablo Astudillo en su artículo para la Campaña “Mas Ciencia para Chile”.

La ANIP se ha mantenido firme a la convicción de que es necesario construir una verdadera política de estado en materia de formación de Capital Humano Avanzado que considere los aportes que tanto el mundo académico como científico han entregado durante los últimos años y que no han sido escuchados. Tomar en serio la ciencia y a los investigadores chilenos es una tarea indispensable para enfrentar de forma exitosa el desafío de transformarnos en país desarrollado.

Sin embargo, mientras el Estado no asuma un compromiso real y tangible con la formación de estos profesionales y fortalezca tanto institucionalmente como presupuestariamente a una agencia tan importante para el desarrollo del país como lo es CONICYT, difícilmente lograremos las metas propuestas para llevar al país al tan anhelado desarrollo.

Los científicos, académicos, profesionales y toda la ciudadanía tenemos el derecho de exigir por parte del Estado un compromiso real con la ciencia y el capital humano avanzado chileno. El movimiento ciudadano “Mas Ciencia para Chile” es un ejemplo claro de aquello. ¿Quiénes se sumarán al desafío?

Se nos dice continuamente que en el desarrollo de las ciencias en todas sus formas yace la respuesta para alcanzar el desarrollo el año 2018 y que gracias al trabajo de todos ustedes, el “Capital Humano Avanzado” chileno, lograremos consolidarnos en la sociedad del conocimiento. Sin embargo la realidad contrasta duramente con estos discursos. ¿A quien queremos engañar?

Tomando en cuenta la condición en la que nos encontramos, no puedo sino recordar la tragicómica y sentida frase del tipo que reclamaba por su ¼ de libra con queso:

“¿A alguno de los $&% no los violenta esta $&%?”

Me dijeron que muchos violentados han estado haciendo clic en estos enlaces:

https://www.anip.cl/quieres-participar-en-la-anip/

http://www.mascienciaparachile.cl

Referencias y Links de interés

– Descargar Informe 53-10 Contraloría General de la República

– Descargar Decreto 335

– Orientaciones sobre Institucionalidad para el Desarrollo del Capital Humano Avanzado. CNIC

– Movimiento “Mas Ciencia para Chile”

– “Qué tan lejos estamos de los grandes, en investigación y desarrollo” por Pablo Astudillo

“Preguntas sobre transparencia en la ciencia chilena” por Francisco Morey

– “Renacer o muerte del Consejo de Innovación” por ACHIPEC

– “Chile necesita un Ministerio de Ciencia y Tecnología” por Pedro Barrueto

<div style=”border: 1px solid #cccccc; background-color: #eeeeee; padding: 10px; margin: 20px 0px 20px 0px;”><strong>Autor:</strong>
<strong><img class=”size-thumbnail wp-image-2218 alignleft” title=”Carlos Blondel” src=”https://www.anip.cl/wp-content/uploads/2010/03/n588034030_1310128_2516-120×120.jpg” alt=”” width=”64″ height=”64″ /> Carlos Blondel Buijuy</strong>
Bioquímico, Universidad de Chile.
Candidato a Doctor en Bioquímica, Universidad de Chile
<div style=”margin-top: 20px;”><!–empty–></div>
</div>
<div id=”_mcePaste” style=”position: absolute; left: -10000px; top: 768px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;”><img src=”file:///C:/DOCUME%7E1/CARLOS%7E1/CONFIG%7E1/Temp/moz-screenshot.png” alt=”” /></div>
Autor:
Carlos Blondel Buijuy
Bioquímico, Universidad de Chile.
Candidato a Doctor en Bioquímica, Universidad de Chile

Comentarios de Facebook