La nueva presidenta de Conicyt habla por primera vez

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imagesMaría Elena Boisier explica que el error fue ponderar los datos de los postulantes según los criterios usados en 2008 en vez de los de 2009.

pixelUna falla de programación ocasionó el desastre de las becas Tras la salida de Vivian Heyl por los errores en la asignación de las Becas Chile de magíster en el extranjero, la antropóloga María Elena Boisier (45 años) acaba de ser confirmada por la ministra de Educación como la nueva presidenta de la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología (Conicyt). En su primera entrevista al mando de la institución, revela detalles de la trastienda de este escándalo.

-¿Tendrá mano dura?

“Cuando asumí, concluyó la investigación sobre las becas. Pedí un sumario administrativo, que está en curso, para determinar responsabilidades. Después, tomaré las medidas que corresponda”.

Dice que todo está siendo transparentado en la página web, www.conicyt.cl.

-Conicyt ha salido bastante averiado en este trance.

“Conicyt es harto más que becas, pero esto tiene, por supuesto, mucha resonancia”.

Distingue dos procesos en la asignación de becas: uno, la ponderación o peso que se les asigna a las características del postulante (tiene más puntos si es de regiones, si postula a una universidad de prestigio, si tiene alguna discapacidad, si regresará al trabajo que desempeña, por ejemplo). Esto forma parte de las bases del llamado a concurso.

Aquí ocurrieron los errores cuando se computarizaron los puntajes: “Se detectó un error en la ponderación de los distintos factores. Se habían usado los del año pasado”.

Es decir, se ponderó según los criterios del año 2008 y no de los del 2009. Vino el desastre. Algunos que no merecerían la distinción, la obtuvieron. “Esto no ocurrió en las becas de doctorado, sólo en las de magíster”, precisa Boisier.

-O sea, ¿no fue una decisión arbitraria para favorecer a algunos?

-Por mucho que fuera un error, son errores que no tendrían que pasar.

El segundo proceso es la decisión de dónde poner la vara entre los que ganan y los que pierden la beca. El comité académico que supervisa el proceso propuso, en un comienzo, fijar el límite en 22 puntos.

Entonces no se sabía cuántos postulantes habría ni de cuánto presupuesto se dispondría.

Conocidos estos datos, explica Boisier, el comité propuso fijar la vara en 23 puntos y la presidencia de Conicyt, que tiene las facultades para ello, subió el punto de corte a 23,5. Una decisión que no iría contra las bases del concurso.

Por el error de cálculo en la ponderación, el Gobierno tomó dos medidas: declaró otorgadas 639 becas, incluyendo las mal calculadas. Luego, procesó los puntajes con las ponderaciones correctas. Así se otorgaron 138 nuevas becas.

-¿A un costo extra de…?

“450 millones de pesos”.

-¿De dónde sacarán esos fondos? ¿De otros programas de Conicyt?

“No. Hacemos los ajustes y cálculos. Hay gente que finalmente rechaza la beca, por ejemplo”.

-¿Cambiará los procesos de asignación?

“Vamos a revisar y mejorar el programa de becas; mejoraremos los sistemas en línea, los de evaluación… Una persona del área de Fondecyt está ahora apoyando la revisión del sistema. Igualmente, revisaremos los criterios. El proceso es siempre perfectible”.

-¿Cambiarán el criterio de que quien postula a Harvard recibe más puntaje que quien postula a otra universidad?

“Queremos hacer un sistema integral, donde se pueda revisar si una persona aún no ha sido aceptada en una universidad. Ahí hay algo que nos gustaría modificar”.

-Usted es antropóloga…

“Sí; quisiera entender al becario, diseñar procesos más ágiles y cercanos, más rápidos… un sistema en línea donde esté toda la información sobre cada uno: biografía, mails, familia, pagos…”.

Dispuesta a escucharMaría Elena Boisier, 45 años, antropóloga, se hizo conocida en la comunidad de investigadores cuando trabajó en la Iniciativa Científica Milenio. Sorprendió a todos al asumir como directora del principal programa que fomenta la ciencia y la tecnología en el país: el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt).

Recuerda al recién fallecido Lèvi-Strauss, maestro de antropólogos, como de lectura difícil; inspirada en él, hizo trabajos sobre la familia. Pero, dice, lo que más define al antropólogo es su capacidad de ponerse en el lugar del otro. “Es poco el tiempo que queda”, señala. “Yo soy partidaria del diálogo, de hacer partícipes. Esta institución es básicamente para los científicos y los futuros científicos. Para los centros regionales. Para quienes vuelven a trabajar luego de haberse doctorado”. Su actual cargo podría empezar a ser concursable. De ser así, espera dejar andando el concurso antes de cerrar su período.

Un sistema en entredichoEl cuestionado sistema Becas Chile nació en 2008 para ordenar las becas de posgrado que el Estado entregaba, hasta entonces, a través de cuatro instituciones (Conicyt, Mideplán, Mecesup y Cancillería), cada una con mecanismos de postulación diferentes.

Becas Chile agrupó todos esos beneficios y dejó su administración en manos de dos entidades, ambas dependientes del Ministerio de Educación: Conicyt, que asigna las becas de posgrado (en Chile y el exterior) para profesionales universitarios, y la División de Educación Superior, que las otorga a los egresados de carreras técnicas.

Conicyt, entonces, es responsable de recibir las postulaciones para becas de posgrado, decidir quiénes acceden a ellas y velar para que los beneficios lleguen a los becarios.

FUENTE: Nicolás Luco Rojas, El Mercurio.

http://diario.elmercurio.cl/2009/11/05/ciencia_y_tecnologia/ciencia_y_tecnologia/noticias/bfe37732-46c5-46d1-9a9a-ac4d9f12aa0d.htm


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Un comentario sobre «La nueva presidenta de Conicyt habla por primera vez»

  1. Aprovecho esta entrevista para ver qué piensan los investigadores de postgrado.
    Ustedes encuentran justo que se le asigne más puntos a la gente de regiones?
    Lo digo porque todos competimos afuera por igual, además digamos que muchos centros especializados no hay en Chile. Entonces si me gusta un tema en particular que se desarrolla en Santiago, no entiendo porque se me perjudica por eso. Si en Chile no existe otra alternativa en ese tema en particular.

    Saludos,

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