Las Flores de Bach y el valor de la ciencia en políticas públicas.

Compartir

De tanto promoverlas se va instalando la idea de que la aromaterapia es efectiva para el tratamiento de trastornos psicológicos y dolencias de distinto tipo. Las Flores de Bach son presentadas en algunos programas de televisión como una alternativa terapéutica válida y confiable. De hecho hay varios médicos que adicionan en sus currículum vitae el conocimiento de tales estrategias “complementarias”. Pero…¿tienen estas flores alguna propiedad terapéutica más allá del placebo?, ¿se justifica su inclusión en el sistema de salud público?.
 

Estas flores son preparaciones artesanales de “escencias naturales” descubiertas por Edward Bach en la década de 1930, quien señalara que dichas flores tendrían como valor terapéutico el alivio de desequilibrios psicoemocionales y de carácter (tales como miedo, impaciencia, angustia, incertidumbre, ira, confusión, intolerancia, timidez, entre otros) para influir o prevenir padecimientos físicos y/o psíquicos. La “hipótesis” de base de la terapia floral es que las enfermedades derivan de desajustes emocionales de la personalidad, por lo que la restauración del equilibrio emocional resolvería la enfermedad física. Notable…si esto fuera así, claro.

 

 La divulgación de las supuestas cualidades terapéuticas de la terapia floral ha tenido en alguna prensa un enorme aliado (Como El Clarín, La Tercera, Terra, etc.) la que la ha divulgado sin ningún contrapeso como una opción fiable para el abordaje de dolencias de distinto tipo. Sin ir más lejos, uno de estos diarios de mayor tiraje ha publicado varios artículos, destacando este que dice que con homeopatía y flores de Bach se puede tratar a niños con déficit atencional. Sobre la homeopatía ya hemos sabido de su “valor terapéutico”, por lo que no le daré más vueltas a ese asunto. Pero aquí no sólo hay prensa divulgando las Flores de Bach, también hay universidades. Por ejemplo, la Universidad de Cádiz (España), la UNAB, la U. del Pacífico, y la USACH (en Chile), sólo por nombrar algunas.

 

 Con tal legitimación (que no validación) que ha ido adquiriendo dicha terapia floral, que ésta llegara a los consultorios públicos de salud era cosa de tiempo. Hace pocos sale esta noticia que comenta la incorporación de la medicina alternativa (flores de Bach incluidas) en la oferta terapéutica, pues como señalara el Dr. Georg Hübner “estos tratamientos mejoran principalmente la calidad de vida y el autoestima de los pacientes”.

 

¿Acaso tiene validez alguna la terapia floral? Veamos que dice la evidencia científica disponible, aquella que examina y publica método y evidencias.

Las Flores de Bach se cree que ayudan a restablecer el equilibrio emocional y son comúnmente recomendadas por algunos médicos para problemas psicológicos y dolores. En este estudio, denominado “Bach Flower Remedies for psychological problems and pain: a systematic review” se evaluó si las Flores de Bach son seguras y eficaces para estas indicaciones mediante la realización de un meta-análisis. Se incluyeron todos los estudios prospectivos con grupo control. Por razones de seguridad, también se incluyeron estudios observacionales retrospectivos, con más de 30 temas. Dos revisores extrajeron los datos y el riesgo de sesgo determinado utilizando un sistema de calificación reconocida de la calidad del ensayo. ¿Conclusión? el análisis de los ensayos controlados de terapia floral para la ansiedad y el déficit atencional e hiperactividad (TDAH) indica que no hay evidencia de beneficio en comparación con una intervención con placebo.

 

Otro paper, publicado en 2010 bajo el título “Bach flower remedies: a systematic review of randomised clinical trials“, evalúa críticamente la evidencia de apoyo de dicha terapia. El investigador a cargo realizó una revisión de cinco bases de datos de estudios, sin restricción temporal ni de idioma, incluyendo todos los ensayos clínicos de remedios florales. ¿Conclusión? Ninguno de los ensayos controlados con placebo demostró su eficacia. Se concluye que los ensayos clínicos más fiables no mostraron diferencias entre los remedios florales y los placebos.

 

Un estudio publicado en Annals of Epidemiology denominado “When Less Is Better: A Comparison of Bach® Flower Remedies and Homeopathy“, examina el valor terapéutico de la terapia floral y la homeopatía. ¿Conclusión? el efecto placebo opera en una medida significativa en ambos enfoques.

 

Por último, y si aún quedan dudas, en este otro artículo de la Revista de Neurología Pediátrica denominado “Bach flower remedies used for attention deficit hyperactivity disorder in children—A prospective double blind controlled study” se aborda la supuesta validez terapéutica en niños con hiperactividad y déficit atencional (TDAH) a través de un estudio controlado por doble ciego. Se seleccionaron cuarenta niños con TDAH, con edades entre 7-11 años, diagnosticados según los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM. Los participantes fueron asignados al azar para recibir ya sea remedios florales de Bach o la solución de placebo cuatro gotas cuatro veces al día durante un período de 3 meses. El análisis estadístico se realizó utilizando pares t -test y ANOVA con medidas repetidas.
¿Conclusión?: las flores de Bach no tuvieron ningún efecto estadísticamente significativo en comparación con el placebo en el tratamiento de los niños con TDAH.
 

Ahora bien, y dado que NO existe evidencia científica que apoye la validez terapéutica de las terapias florales ¿qué hacen éstas en las farmacias? ¿por qué se enseñan en las universidades? ¿Por qué la sanidad pública las reconoce? Estas no son preguntas odiosas ni irrelevantes, pues la instalación de la certeza terapéutica de los aromas de unas flores puede llevar a “tratamientos” inconducentes para dolencias reales.

 

Hay quienes se apoyan en el reconocimiento que la OMS da a las medicinas tradicionales en éste PDF, pero parece que no han leído bien el documento, pues en la página 21 repara en la “falta de evidencia científica respecto a la eficacia de muchas de sus terapias“, y en la 22 señala la “Inadecuada base de evidencias para las terapias y productos de MT/MCA“.
 

 No se debe jugar con la salud de la gente, con las expectativas de los padres, con el bolsillo de los pobres, con los impuestos de todos nosotros.  La penetración de la pseudociencia y la legitimación de las “medicinas complementarias e integrativas” se erigen hoy como un triste indicador de la precaria valoración de la ciencia.

 

Acerca del autor

Mi nombre es Alexis Rebolledo Carreño, estudié sociología y cursé mi Magister en Investigación Social y Desarrollo en la Universidad de Concepción. Actualmente soy Jefe de la Unidad de Investigación de la Facultad de Educación y Hdes. de la Universidad del Bío-Bío, sede Chillán. Imparto asignaturas de metodologías de investigación cuantitativa y cualitativa a estudiantes de pre y posgrado, para quienes además he creado una revista virtual (www.licentiare.cl) de la cual soy editor y en la que se publican sus ensayos, tesis y opiniones. Mis áreas de investigación son educación científica, formación laboral, empleabilidad y sociabilidad contemporánea”.

Contacto: arebolledo@ubiobio.cl, Twitter: @el_alexis

________________________________________________

Artículo original en: http://www.hypothesis.cl/2012/11/las-flores-de-bach-y-el-valor-de-la.html

Comentarios de Facebook