Los sistemas naturales pueden volver a “normalidad” post 27/F

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A pesar de mortandades irreversibles. En isla Santa María, los datos recogidos, tras el cataclismo, mostraron 100 % de mortalidad en ejemplares que viven pegados a la roca.

Por Lilian Bizama Fernández

Señales de que los sistemas naturales pueden volver y/o están volviendo, relativamente, a la normalidad, luego del terremoto 8.8 de magnitud Ritcher del 27/F, observan investigadores.

Por ejemplo, el doctor José Fariña, de la Facultad de Ecología de la Pontificia Universidad Católica, comentó los drásticos cambios ocurridos en la estructura del hábitat de la laguna costera del humedal Yali (Quinta Región) y que, a dos o tres meses de ocurrido el tsnumai, “hay vegetación que está volviendo a colonizar el área y la duna se está volviendo a conformar”. Ello, sin perjuicio de los impactos irreversibles, como muerte de especies o flora que ahora comienza a secarse por cambios en la salinidad del suelo.

Esto se planteó durante el seminario “Una visión científica de los efectos producidos por el terremoto y tsunami del 27/F” organizado por el Centro Regional de Estudios Ambientales (Crea) de la Ucsc; Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la UdeC y la Gerencia de Medioambiente de Arauco.

El doctor Fariña aseveró que los sistemas naturales tienen mecanismos para recuperarse, pero los humanos debemos tener cuidado en cómo los intervenimos, porque podemos interferir en esos mecanismos.

El doctor Patricio Manríquez, de la U. Austral de Chile, que registró observaciones en la isla Santa María, dijo que volverán, tras visitas en mayo y comienzos de este mes, porque necesitan comprobar los cambios que se dice ha habido en el sentido que la isla se ha vuelto hundir, algo. Sobre qué registraron dijo que “vimos levantamiento de los roqueríos intermareales, en hasta tres metros, lo que significó que el 100% de los invertebrados que viven pegados a ellos murieron. Son recursos con potencial económico, como piure, loco, lapa”. También murió el total de los sin relevancia económica.

Destrucción vs conocimiento

El doctor Dagoberto Arcos, director del Crea Ucsc, que expuso observaciones post evento de la destrucción del estuario del río Mataquito, hizo ver que “se destruyó completamente un hábitat, un ecosistema luego que el tsunami se llevó la barra. Ahora esto es un laboratorio natural para los investigadores para ver cómo se destruye y recupera”.

Una clave o línea central de las nueve exposiciones presentadas en el seminario, indicó que “en Chile existe capacidad científica instalada; hubo una rápida reacción de muchos investigadores para salir a terreno a capturar datos y otros viajaron, inmediatamente, de otras partes del mundo a tratar de observar qué pasó. Para la mayoría es la única oportunidad en su vida de hacerlo”.

Una de las exposiciones que más esperanzas genera, hacia una comunidad afectada duramente por el terremoto, fue la del doctor Renato Quiñones, del Programa Pimex Arauco, UdeC, sobre el impacto en la lobería de Cobquecura. “Lo importante es que la reconstrucción de la localidad pasa por el turismo, por eso es importante lo que ocurre con la lobería”, resaltó.

Investigadores del Pimex Arauco estaban en la localidad el día del terremoto y observaron que los lobos evacuaron, a alta mar, aunque no hubo tsunami si no marejada grande. No hubo mortandades, reconstituyeron su tejido social en pocos días y se incrementó en 20% la población histórica, tal vez porque llegaron ejemplares de loberías muy dañadas como las de Llico, isla Mocha o San Vicente.

Enseñanzas y reflexiones

-Asombro reportó Andrés Marín sobre cómo sobrevivieron las comunidades de pescadores artesanales. Grupo de investigación comprobó la importancia de los indicadores naturales en la exitosa reacción.

-Tenemos la buena noticia de que la lobería de Cobquecura esta sana, entonces la comunidad puede seguir contando con este patrimonio para la reconstrucción, dijo el doctor Renato Quiñones.

-No hemos vuelto todavía, pero queremos y tenemos que hacerlo porque, al parecer, habría información que isla Santa María estaría volviendo a su situación normal. Doctor Patricio Manríquez.

-Cambios como la presencia de flamencos, no reportada antes del terremoto y maremoto, en el humedal Tubul Raqui, despiertan la curiosidad de los científicos como Claudio Valdovinos del Eula UdeC.

-La luna llena que hubo el 27/F ayudó en la evacuación porque permitía ver sendas en los cerros y las primeras ondas del tsunami, fueron en baja mar, contó el profesor Patricio Winkler.

-Las dunas protegieron de la fuerza de la ola en localidades en las que, incluso, la comunidad había hablado antes sobre remover para uso turístico da las playas, reporto al Dr. Rodrigo Cienfuegos (PUC).

Fuente: El Sur de Concepción – 23 Junio 2010

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