Más Biotecnología. Universidad se suma y apuesta por su desarrollo en (la) Región del Bío Bío

Compartir

Para el próximo año la Universidad Andrés Bello está trabajando para ofrecer en la zona la carrera de Ingeniería en Biotecnología y pretende en el corto plazo contar además con un centro de investigación.

Por Paz Moraga Sabaj

Aportar con soluciones a las problemáticas que afectan a la Región del Bío Bío, específicamente en el área forestal, es el gran objetivo que se han planteado los nuevos investigadores de la Universidad Andrés Bello que, hace meses, están trabajando en la creación de la carrera de Ingeniería Civil en Biotecnología -que sería la tercera que se imparte en la zona- y en la implementación de un centro, proyecto que comenzará con un laboratorio y que, esperan, se consolide en los próximos cuatro años.

El Dr. Gastón Muñoz y la Dra. María Soledad Orellana son los investigadores a cargo de este nuevo desafío. Muñoz lleva 15 años trabajando en biotecnología y por 10 años estuvo desarrollando investigación en el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (Inia) en Temuco, mientras que María Soledad ha trabajado en proyectos de biología molecular.

Ambos coinciden que el trabajo en el área forestal es una de las necesidades más latentes en la región, motivo por el cual la escogieron como primera línea de investigación. “Hay muchos problemas fitopatológicos, es decir enfermedades producidas por microorganismos, principalmente hongos, donde nosotros pensamos desarrollar herramientas de detección temprana de una enfermedad y también nuevos sistemas de control que puedan ser de origen microbiológico, por ejemplo”, acotó Gastón Muñoz.

Para comenzar a trabajar ya han realizado enlaces con una empresa forestal, con la cual definieron estas líneas de trabajo.

Pero, según este bioquímico, el aporte que pretenden realizar va más allá. “Todo lo que se ha hecho en Chile respecto a la investigación biotecnológica, ha sido en un porcentaje muy grande, muy “bio”. Es decir, basado fuertemente en cualquier sistema biológico, pero al que se le ha puesto poca tecnología”.

Lo anterior, precisó, es el reflejo del nivel de desarrollo industrial que tiene el país, “que es muy poco. En Europa, por ejemplo, hay muchas industrias de base biotecnológica que producen proteínas recombinantes que se usan en el área de la salud. Eso no pasa acá, no hay industrias que estén realmente trabajando en procesos o con productos que deriven en una biotecnología”.

Ante este panorama, se han planteado en la Unab, seguir trabajando fuertemente en el sistema biológico, pero “poner la misma fuerza para llevar esto a la aplicación”, acotó el investigador.

Generando nexos

Los encargados de este desafío, aseguraron que esperan establecer un muy fuerte nexo con las empresas, de tal manera de hacer un trabajo de transferencia tecnológica, lo más eficaz posible, para que las soluciones encontradas se lleven a la práctica.

Para lograr aquello, hacen falta sistemas productivos intermedios que pueden ayudar a probar, cuando el producto es nuevo, de tal manera de producir y demostrar que es tan eficaz como lo que se produce en el laboratorio, “eso acá también, a la larga, hay que hacerlo, si queremos que nuestras ideas se lleven a la práctica”.

En ese sentido, la Dra. María Soledad Orellana señaló que las conversaciones con las empresas están y que ahora viene la necesidad de crear lazos más profundo para poder tener conocimientos aún más reales de los problemas, “lo que tenemos es lo que ellos nos contaron en un principio, pero falta ver en vivo y en directo”.

Potencia

Hace varios años que la región se presenta como la capital de la biotecnología en Chile. La Universidad de Concepción se ha consolidado con su Centro de Biotecnología que hoy abarca las más diversas áreas de investigación, desde el área forestal a los biocombustibles.

Por su parte la Universidad San Sebastián ha estado trabajando en Biomedicina, donde realizaron un convenio con la Fundación Ciencias para la Vida.

Ahora, llega el aporte de la Unab, que no sólo se ha propuesto sacar nuevos profesionales en el área, sino que entregar su grano de arena en el desarrollo de investigación para el crecimiento de la región.

Fuente: El Sur de Concepción – 17 Octubre 2010

Comentarios de Facebook