Mirada personal a la participación de los Investigadores en Postgrado

Compartir

Siempre que organizamos alguna actividad “masiva” en la ANIP, todos los integrantes tenemos la ilusión, el anhelo personal de que los llamados a ser el Capital Humano se dignen a participar de algo más que no sea su vida personal. Al final terminamos siempre tratando con un reducido, no obstante valioso, contingente de esforzados individuos que han podido impulsar esta actividad en los más de dos años de existencia de esta asociación. Sin embargo, es crucial intentar ahondar un poco más en este fenómeno de “anti-globalización” que afecta a nuestros compañeros.

Así es, vamos remando para el otro lado, en una sociedad en que el individuo tiene cada vez más preponderancia, adonde la comunicación es accesible para muchos siendo además prácticamente instantánea, nos escondemos tal como tortugas en su caparazón, a la espera de que las cosas sigan como están… total, “voy bien”. Es interesante notar la relación inversa entre el grado de formación profesional de los individuos y su afán de interactuar con los pares en pro de la sociedad y, por ende, de sí mismos. De alguna forma perversa y oscura, nos han logrado transformar en hombres-masa, nos han dado del elixir del conocimiento a cambio de nuestro silencio y complicidad. Es tal el grado de inercia de nuestros colegas que aunque les digan en sus propias caras que en un par de años no van a tener donde trabajar, que son los que sobran (ya que los que están afuera “son los mejores de Chile”), que son tan bien remunerados que beneficios como la salud, la TNE no les corresponden, es tal el peso de su conformidad y falta de miras que es casi imposible cambiar su rumbo hacia un destino a todas luces incierto.

No obstante, ¡y he aquí la locura digna de un Quijote!, estamos nosotros… aquellos que no dan el brazo a torcer, los que se nutren de la desesperanza y del conformismo para seguir adelante. Parecería ser un proceso de selección natural, ¡que afortunados aquellos que son sometidos a estas fuerzas modeladoras, aquellos que desean ser pulidos para lucir lo mejor de sí mismos! Pese a todo hemos trazado nuestros planes de batalla y, más aún, en un arrebato temerario se los exponemos a todos, aliados o no. Estamos convencidos de que vamos por buen camino, de que antes que el lobo se coma a las ovejas las lograremos sacar de ese engañoso estado de hibernación para traerlas de vuelta a la realidad.

Empezamos una nueva etapa en la ANIP, una etapa donde nos daremos a conocer de muchas e ingeniosas formas. Para ello hemos creado una serie de comisiones, las que se detallan en nuestra página web. Mediante estas pretendemos ampliar la divulgación de nuestras actividades así como captar de forma más ordenada las necesidades del postgrado en nuestro país. En la misma línea de acción, estableceremos nexos concretos con otras instituciones afines, con el afán de coordinar de la mejor forma posible los esfuerzos de nuestras agrupaciones. Finalmente, planeamos darnos a conocer directamente con el Ministro de Educación. De esa forma, con una “agresividad civilizada”, esperamos poder seguir avanzado en lo que es la consolidación y fortalecimiento de la ANIP.

¿Y tú, te atreves a participar?

Autor:

Ricardo Nilo Poyanco
Ingeniero en Biotecnología Molecular, Universidad de Chile.
Doctorando en Biotecnología, UNAB

Comentarios de Facebook

3 comentarios sobre «Mirada personal a la participación de los Investigadores en Postgrado»

  1. Estimado Moisés

    es un gusto poder ver que aún hay gente que es capaz de discrepar y de reaccionar, eso de por sí solo ya hace con que la columna valga la pena. En ningún momento he decidido enarbolar la bandera de la justicia y de la razón, ya que ésta no existe… sin embargo, al ser una columna de opinión personal, decidí realizar justamente eso, expresar como me siento luego de más de dos años en esto … decepcionado al ver como tan poca gente se suma a nuestra causa.

    Con respecto al mensaje como tal, no creo que eso aleje a la gente, de hecho el último párrafo es enfático en indicar que seguiremos trabajando, formando nuevas comisiones a las cuales esperamos que se unan nuevos profesionales. Me gustaría, eso sí, saber como atraer a la gente, hasta el momento nadie ha sido capaz de decirlo. Quizás te podrías explayar indicándonos como hacerlo. Eso sería un gran aporte.

    Finalmente, ya que mi objetivo no es polemizar, quisiera invitarlo a que asista a nuestras reuniones, las cuales son abiertas y se realizan a cada dos semanas en la casa central de la Católica. En esas instancias podremos profundizar con respecto a tus comentarios y así generar algo constructivo para TODOS LOS INVESTIGADORES EN POSTGRADO, el cual es el afán último de la ANIP.

    Ricardo Nilo Poyanco

  2. Estimado Sr.:

    ¿Cuál es el afán de esta columna?, su actitud no sólo es egocéntrica sino, aventurada. ¿Qué le hace creer que son ustedes y en definitiva usted el único portador de la bandera de la justificia? Con frases como “¡y he aquí la locura digna de un Quijote!, estamos nosotros… aquellos que no dan el brazo a torcer, los que se nutren de la desesperanza y del conformismo para seguir adelante.” me recuerda a otros tiempos de este país donde las cosas de dividían en blanco o negro.

    Debo reconocerle señor que tuvo la delicadeza de enfatizar que esta es su mirada personal, pero, acaso no cree que esta forma de decirle a la gente que es poco menos que una ameba, es precisamente lo que las aleja.

    Continuamente recorro este portal, leyendo los artículos, y aunque muchas veces no concuerdo con los expositores, me parece que lo que acaba de escribir usted es una falta de respecto. Inclusive utilizó el concepto de “agresividad civilizada”, esperaré su próxima columna de la guerra fría.

    Finalmente, si siempre se solicita más participación, me preguntaba ¿cuál es el sentido de seguir con esto?, los ideales, plausible, pero una columna con este nivel de egocentrismo y de enrrostramiento del “yo soy el único que piensa en la sociedad, yo soy el visionario, yo el mesias” no proviene de una blanca oveja.

    Respetuosamente le digo que su artículo me ha parecido injusto, de mal gusto e inexacto.

    Saludos cordiales.

  3. Excelenete artículo.
    De alguna manera las personas entran en un estado de pasividad extrema cuando ven que hay un grupo o personas que ya están trabajando para los demás, como un comentario que se hizo en la asamblea nacional: “para qué participar si ya estás tú ahí, y además lo haces bien??” No se dan cuenta que las personas que las están ayudando no sólo tienen que participar en la ANIP, sino también tienen que rendir en sus laboratorios, trabajos, en sus hogares y con sus familias; no se dan cuenta que la labor que se hace en la ANIP mejoraría considerablemente en forma, eficiencia y llegada si trabajaramos todos juntos. Lo que dices de la selección natural lo encuentro muy acertado, pero a la vez me da pena y rabia, de que la mayoría sea buena para exigir, protestar, sobre todo cuando le tocan el bolsillo, pero en el momento de dar se hacen los lesos, cuando se necesitan ideas concretas se dan media vuelta y esperan el resultado del trabajo de otros. El altruismo es una característica escasa, pero tengo la esperanza en que se puede contagiar.
    Saludos

Los comentarios están cerrados.