Nuevo Presidente del Consejo Superior de Ciencia de FONDECYT

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Entrevista al Dr. Bernardo González Ojeda, nuevo Presidente del Consejo Superior de Ciencia de FONDECYT: “El país requiere investigadores bien preparados, creativos, autoexigentes, críticos…”

El Bioquímico y Doctor en Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Bernardo González, ha sido designado como nuevo Presidente del Consejo Superior de Ciencia de FONDECYT para el período julio 2010-junio 2011.

A continuación, una entrevista que recoge sus reflexiones acerca del impacto de la Ciencia, Tecnología e Innovación en el país y los desafíos que enfrentan las nuevas generaciones de investigadores.

¿Qué significado tiene para usted el nombramiento a la cabeza del Consejo Superior de Ciencia de FONDECYT?

En mi opinión, representa una oportunidad para contribuir, junto a los otros miembros del Consejo y las autoridades de CONICYT, a que el trabajo de los investigadores chilenos sea reconocido y valorado por quienes toman decisiones sobre el financiamiento de la ciencia y la tecnología en el país. También es una oportunidad para que la ciencia y la tecnología lleguen hasta el ciudadano común, comprendiendo que ellas nos permiten vivir mejor; que el conocimiento del mundo natural, cultural y social es importante y valioso y que los pueblos/naciones que tienen buenos investigadores son los que verdaderamente pueden progresar como sociedad.

Es necesario también estimular a los investigadores chilenos para ser cada vez más autoexigentes en nuestras labores esenciales: es decir, generar conocimientos relevantes, sean básicos o aplicados, y entrenar, al mejor nivel posible, a nuevos investigadores. El país requiere investigadores bien preparados, creativos, autoexigentes, críticos, no sólo en los ámbitos académicos, sino también en los profesionales y técnicos. Con su formación, rigurosidad y capacidad analítica, ellos pueden contribuir a, por ejemplo, la toma de decisiones basadas en el conocimiento, a la innovación sustentada en el uso adecuado de la información disponible o a la transferencia tecnológica juiciosa, entre otras.

¿Es adecuado el financiamiento a la Ciencia a en Chile?

Considerando lo avanzado hasta ahora, creo que es posible orientar nuestra energía y esfuerzos a buscar el perfeccionamiento permanente de los programas de financiamiento de la ciencia, focalizándonos en los usuarios directos del sistema, esto es, los investigadores que trabajan o quieren trabajar en nuestro país. Para ello, no sólo hay que contar con el mayor nivel de financiamiento posible, o aplicar esquemas de distribución de recursos basados en la excelencia y los mejores estándares posibles, sino también ayudar a los investigadores que se inician a formular propuestas competitivas, implementando respuestas rápidas a los cambios importantes que experimenta la investigación en el mundo.

¿Cómo valora el rol de FONDECYT en el apoyo a la investigación?

Las modalidades de Iniciación y Postdoctorado de los concursos de FONDECYT son reconocidas por todos los sectores como la alternativa más concreta para iniciarse como investigador en Chile. En este sentido, creo que el país espera que a estos concursos postulen individuos apasionados por la investigación, creativos, originales y críticos. Creativos y originales, porque solo así se avanza de buena manera en el conocimiento científico-tecnológico y la innovación, pero también críticos, tanto de su propio trabajo como el de los otros. La investigación científica se nutre del escepticismo, de la desconfianza sobre lo establecido, de la rigurosidad sobre lo que se propone y se hace, de la evaluación permanente y acuciosa de los resultados y de las conclusiones que se extraen de esas investigaciones y del análisis ponderado de las proyecciones que de ellos se puedan hacer.

¿Qué aspectos debe considerar quien se inicia en el ámbito de la investigación en el país?

Creo que es una tarea fundamental de los investigadores que están partiendo estar muy atentos, no confiarse, no buscar éxitos fáciles, no prometer lo que no es razonable lograr; no creer que la adjudicación de un proyecto, o la obtención de un cargo es el premio principal o el fin del camino. Creo que es importante considerar que no todo el conocimiento científico y tecnológico que se produce es de buena calidad y, por lo tanto, enteramente confiable o útil. Esto ocurre en centros de investigación internacionales y nacionales, ya que es propio de toda actividad humana y la investigación científica no escapa de ello.

Estas reflexiones valen también para aquellos jóvenes investigadores que están iniciando una formación de postgrado, sea en el país o en el extranjero. Por ejemplo, aquellos que están siendo o serán financiados por el gobierno chileno para hacer sus estudios de postgrado en el extranjero. A ellos, un llamado a exigirse al máximo para contribuir con propiedad a la investigación científica-tecnológica e innovación en Chile.

Y a quienes tienen responsabilidad en el sistema de financiamiento científico y tecnológico, quisiera hacerles un llamado a actuar con responsabilidad, para asegurar que los jóvenes valiosos, bien preparados, críticos y creativos, con amor genuino por la investigación y la innovación, tengan las condiciones mínimas y las oportunidades para desarrollar sus capacidades en el país.

Fuente: FONDECYT – 23 Julio 2010

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