Nuevos actores y apuestas en el exterior: los salmoneros a tres años del ISA

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En julio de 2007 se hizo oficial la enfermedad y se redujo el tamaño de la segunda fuerza exportadora de Chile. Las empresas transitan por el lento proceso de la recuperación. El grupo Brescia “vitrinea”, Víctor Hugo Puchi crece en Centroamérica, los Montanari desarrollan nuevos productos para Estados Unidos y Alemania. Y ex ejecutivos del sector pesquero invierten en la industria.

A.G.

En julio de 2007, Adolfo Alvial -quien era director del área técnica de Marine Harvest- reportó el primer caso confirmado de virus Isa en Chile.

La vertiginosa propagación de la enfermedad se tradujo en una estela de desempleo, endeudamiento en las compañías e importante reducción de la actividad, como nunca antes había vivido la segunda mayor industria exportadora de Chile tras el cobre.

A tres años de aquello, las salmoneras comenzaron un lento proceso de recuperación. Están muy lejos de la euforia, pero se percibe moderado optimismo por lo que viene. Compañías relevantes del sector se diversifican y se abren a nuevos productos y mercados, y otros actores “vitrinean” y analizan la opción de invertir en el sector.

En la mitad

Hoy la industria está a mitad de producción.

Víctor Hugo Puchi saca un cálculo simple: el salmón atlántico -la variedad afectada por el ISA- está reducido al 15% de su volumen si se compara con lo que era previo al ISA. Y para la industria este producto representaba el 62% de su producción total (el restante lo explicaban el coho y la trucha). O sea, “está en la mitad en tonelaje”, resume.

“Equivale a que a Copec le cerraran la mitad de las estaciones de servicio. O a D&S, la mitad de los locales”, grafica César Barros, presidente del gremio.

No obstante, en envíos valorados la caída no es tan abrupta, dado que los precios a nivel mundial han subido: si en 2009 se pagaba un promedio de 9,81 dólares el kilo, hoy se están pagando 12,56, detalla el dirigente.

Con un peak de envíos por US$ 2.500 millones, en 2009 la cifra cerró en US$ 2.100 millones. Y para este año se proyecta una baja en torno al 30% porque se notará en plenitud la falta de peces para cosechar, dicen fuentes.

Barros no arriesga proyecciones, pero sí concuerda en que “éste es el año más bajo de exportaciones”. Pero resalta otras cifras de productividad que a su juicio revelan que hay una buena base para partir, que hasta el momento se está haciendo con medidas voluntarias, puesto que todavía no salen los reglamentos de la ley acuícola, que se esperan para agosto.

El peso promedio de las cosechas ha aumentado (5,39 por kilo) y las siembras demoran 14 meses en lugar de 18, lo que da cuenta de que las condiciones sanitarias y productivas están dando resultados. “En la medida en que esto lo mantengamos promete futuro esplendor pero a varios años, por un tema biológico”, recalca Barros.

Los frutos -insiste- se verán en dos a tres años.

Hoy la industria lleva un tiempo sin brotes de ISA, pero considerando que está con una fracción de la crianza como industria.

Víctor Hugo Puchi dice que habrá nuevos brotes, porque son parte de una industria con riesgos sanitarios. Lo importante y el cambio -destaca- es poder manejarlos en forma distinta, con las medidas adecuadas.

“Yo espero que la recuperación sea un proceso lento. La gran enseñanza es que debemos preferir hacer las cosas bien, mejor, a menor ritmo, pero más seguro”, dice Puchi.

Y pone la voz de alerta sobre una lección que -en su opinión- dejó el caso: el mayor tiempo que Chile se demoró en arribar a las normas sanitarias. “Otros países pudieron hacerlo en un año. Nosotros nos demoramos tres. Eso habla de lenta capacidad de reacción, aunque ya es pasado”, dice.

Claro y Asociados -la misma consultora que trabajó en plena crisis con la industria- sigue con un el rol de entregar índices sanitarios y productivos.

El lunes, Sernapesca restringió la importación de ovas. En la práctica implicará que la mayor parte de las ovas serán chilenas.

En el gremio está la idea de proponer en una próxima asamblea de socios la aplicación de multas (pecuniarias, suspensión e incluso expulsión) para los que no cumplan las normas.

¿Cómo llegó el ISA?

¿De dónde vino el ISA? Adolfo Alvial -quien ahora trabaja como consultor en la industria- plantea que en un informe técnico (en el que participó el investigador canadiense Fred Kibenge) se planteó que lo más probable es que el ISA haya estado en Chile desde 1996, pero que se manifestó cuando las condiciones lo posibilitaron.

“Hay opiniones distintas y no hay conclusiones claras”, plantea Puchi, aunque dice que está claro -en base al perfil biológico- que la cepa es de origen noruego. Aunque cómo y cuándo llegó podrá ser materias de discusión.

Espero que la recuperación sea un proceso lento. La gran enseñanza es que debemos preferir hacer las cosas a menor ritmo, pero más seguro”.
Víctor Hugo Puchi

Puchi, con los ojos en Panamá

AquaChile, la mayor compañía del sector, está desarrollando proyectos de piscicultura en tierra, mientras en paralelo la firma está con más planes.

“Hemos seguido creciendo y poniendo más recursos en tilapia”, dice Víctor Hugo Puchi. Se refiere al negocio que hace años abrieron en Costa Rica -ya alcanzan una producción de 20 mil toneladas- y que ahora está iniciando operaciones en Panamá, al obtener hace unos meses concesiones que le permitirán duplicar la capacidad en este negocio.

“Es casi el doble de lo que tenemos en Costa Rica. Es grande. Tenemos una licencia atractiva, porque está en un país que tiene muy buenas condiciones logísticas, bien ubicado para acceder a Estados Unidos y Europa”, explica.

Este nuevo paso estaba en línea con las capacidades acotadas que tenían en Costa Rica, y obedece a una estrategia de diversificación.

“Cuando uno enfrenta procesos productivos que están expuestos a riesgos de este tipo, uno tiene que estar con los huevos en distintas canastas”, dice Puchi, quien estima estar en el mercado a comienzos del próximo año con esta producción. “Estamos concentrados en lo que debemos hacer: recuperar, invertir y colaborar en la nueva regulación, que le va a devolver el valor a la industria. La búsqueda de capital ha quedado en una segunda etapa. Cuando emprendamos la recuperación del volumen del salmón atlántico, vamos a requerir más recursos. Y ése va a ser el momento de buscar nuevos capitales”, explica.

Salmones en tierra y biotecnología

La actividad también alcanza a nuevos actores, pues no son pocos los ex ejecutivos del sector pesquero que han aprovechado esta coyuntura y el reenfoque sanitario, iniciando nuevos proyectos. Andrés Bozzo -ex gerente general de Iquique Guanaye y ex director de Corpesca, del grupo Angelini- es uno de ellos.

La iniciativa -de nombre Novofish- se ubicada en bahía Huelmo, y apunta a la producción de smolt en agua dulce, por biotecnología que implica producir en tierra, con la perforación en pozos profundos y aplicar tratamiento sanitario basado en radiación ultravioleta y ozono para tratar el agua. Lo acompañan en la apuesta el empresario Manuel Antonio Tocornal y nada menos que un socio noruego, CFlow, que en su país de origen se especializa en el manejo de peces.

“Como en Noruega ellos habían vivido ya parte importante de estos procesos, compartieron la perspectiva”, detalla Bozzo, socio fundador de Novofish. Y no descarta a futuro integrarse a otros procesos productivos. “Va a depender de compartir visiones con empresarios. Tiendo a pensar que las alianzas son la respuesta”, dice.

“Es una inversión contracíclica, basada en antecedentes técnicos que indicaban que las condiciones sanitarias y ambientales de la industria iban a presentar un desafío mayor biosanitario. Por eso decidí ingresar a esta actividad. Se presentaba un punto de inflexión”, explica.

Montanari con nuevos productos para EE.UU. y Alemania

Pesquera Mar de Chiloé (Invertec) prepara un aumento de capital que verá la luz en poco más de un mes, previendo su road show para fines de julio, en la medida en que salgan las autorizaciones regulatorias. Y es probable que éste implique el ingreso de terceros socios a una firma que buscó formas de paliar los embates del ISA.

Como sea, los recursos buscan allegar capital de trabajo para financiar un plan de siembra y engorda más agresivo, “que nos lleve a fines del próximo año a contar con el nivel de producción más alto de nuestra historia, incluso superior al período anterior a la crisis”, dice Andrés Parodi, gerente general de la compañía.

En paralelo, la firma, controlada por la familia Montanari, diversificó: si antes estaba concentrada en salmón atlántico -el afectado por el virus ISA-, a fines del año pasado comenzó a trabajar con trucha y salmón coho productos de valor agregado. Y logró cerrar importantes acuerdos con cadenas en Estados Unidos y Alemania, respectivamente.

El esfuerzo no es menor si se considera que como industria se perdió parte del mercado de Estados Unidos, y parte del vacío lo llenó Noruega. Incluso compañías de ese origen instalaron plantas de reproceso en Miami, aunque en el gremio ponen paños fríos y dicen que Chile volverá a competir a mejores costos en ese mercado.

Cabeza del grupo peruano Brescia viajó a Noruega

Hasta el mismísimo empresario peruano Mario Brescia viajó hace unos días a Stavanger, Noruega, junto a uno de sus hombres de confianza de su pesquera Tecnológica de Alimentos (Tasa), y participó en el mayor cónclave mundial de la industria acuícola, AquaVision.

Si bien Tasa no es ajena a la industria (provee a las productoras de alimentos), en privado el comentario obligado es el interés de este grupo peruano -que debutó en Chile con la compra de Cementos Melón el año pasado- de invertir en la industria.

“Han ido creando su red de contactos y están hablando con distintas compañías”, dice un conocedor. Y pone de relieve que Tasa está muy líquida, impulsada por los altos precios de la harina de pescado en los mercados mundiales. Un antecedente importante, en momentos en que la banca no está muy proclive a dar créditos y a apalancar a quienes quieran ingresar a la industria, dadas las deudas que repactaron a las firmas salmoneras.

Pero los Brescia no son los únicos. A las exploraciones reconocidas por los Luksic, otros aseguran que family office y fondos de inversión también la han analizado.

Fuente: El Mercurio – 20 Junio 2010

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