Plataforma solar del desierto de Atacama haría de Chile una potencia energética

Inversión cercana a los $9.000 millones. Su trabajo estará enfocado en investigaciones aplicadas, con transferencia tecnológica y desarrollo de valor económico. Sus beneficios son múltiples.

Por Alejandro Rojas M.

Un total de 363 mil kilómetros cuadrados tiene el Desierto de Atacama y según estudios recientes bastaría instalar paneles solares en una superficie equivalente al 1% de su superficie para cubrir toda la demanda eléctrica de Chile.

A lo anterior se suman niveles de radiación solar cercanos a los 3.000 KW/hora por metro cuadrado al año. Lejos, los más altos del mundo y sólo comparables a los desiertos del Sahara, en el norte de África y Mojave, en Estados Unidos.

Un potencial que está en la mira de universidades y fundaciones chilenas, además del Gobierno, que reactivaron el proyecto “Plataforma Solar del Desierto de Atacama”.

El complejo, que demandará una inversión que bordea los nueve mil millones de pesos, será construido en un plazo de cinco años en terrenos que el Centro de Desarrollo Energético de Antofagasta tramita en el Ministerio de Bienes Nacionales.

Edward Fuentealba, director del Centro, explicó que la generación de ese tipo de energía renovable no convencional, una de las grandes alternativas a la generada a partir de combustibles fósiles (petróleo y gas), “requiere de sol, sistemas de captación y almacenamiento, además de clientes (hogares, empresas y centros de investigación) que consuman la energía generada”.

También destaca otra ventaja comparativa del norte de Chile. “Los sistemas de almacenamiento empleados a nivel mundial son a base de sales de nitrato, que son producidas en Antofagasta, y el mayor consumo minero está en la región”, añadió.

Otro capital adicional de la zona son las casi tres mil horas de sol al año. Cifra confirmada por países más avanzados en el tema, como España, a través de la Plataforma Solar de Almería, con tres décadas de experiencia y asesora del proyecto chileno.

Marcos Crutchik, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Antofagasta, explicó que la plataforma operará como una corporación sin fines de lucro. “Algo así como funciona un observatorio astronómico”.

Añadió que el objetivo es “hacer investigaciones aplicadas, con transferencia tecnológica y desarrollo de valor económico. Tenemos que considerar problemas que no hay en otros lugares del mundo, como la altura geográfica y la polución minera (gases sulfurosos)”.

El complejo tendrá un costo operativo de US$ 3 millones al año y se financiará con ingresos provenientes de servicios, proyectos (patentes) y cobros de impuestos a los usuarios.

Sus áreas de investigación en la generación y uso de la energía solar incluyen hogares (paneles fotovoltaicos para abastecer de luz y agua caliente), además de aplicaciones en ciudades (luminarias y semáforos) e industrias como la minera (calderas, hornos, fundiciones).

“Si Chile empieza hoy a apostar por este tipo de tecnología, al 2020 estaríamos en condiciones de exportar (tecnología y energía) a países vecinos y de Centroamérica”, explicó Crutchik. La iniciativa ya fue presentada al Congreso y al Ejecutivo, que aspira a que hacia el 2020 el 20% de la energía generada en Chile sea renovable no convencional.

Seis
hectáreas tiene el terreno en el cual Codelco construye una granja solar en el mineral de Chuquicamata.

4.800
módulos tendrá la granja solar, que generará electricidad para un consumo equivalente a 5 mil hogares.

Fuente: El Mercurio – 10 Enero 2011

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