Políticas públicas para Becas Chile

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Por Carlos Salazar Morey
Asociación Nacional de Investigadores en Postgrado

En octubre de 2008 surgió de la mano de la administración Bachelet el sistema BECAS CHILE, que se impuso objetivos a largo plazo de formación de capital humano avanzado y así contar con miles de investigadores formados en el exterior en la próxima década. Para el 2009 se logró un aplaudido crecimiento del sistema, sin embargo, problemas internos le valieron críticas de parte de algunos sectores. Críticas que se acentuaron este año para el traspaso de mando del Ministerio de Educación, cuando los asesores de Lavín mostraron su reprobación al modelo basándose en las apreciaciones del centro Libertad y Desarrollo, que propone cambios de fondo, como modificar los requisitos de postulación y el tipo de carreras a financiar, pero no sólo eso; además se ha propuesto reemplazar el sistema de becas por créditos bancarios. Esta última posibilidad ha agitado a la comunidad académica y, particularmente a los investigadores de postgrado ligados a la Asociación Nacional de Investigadores en Postgrado (ANIP).

El estudiante de postgrado, por el nivel de exigencia que implica, debe mantener dedicación exclusiva a su investigación, siendo indispensable una abstracción de cualquier problema económico, de manera que la modalidad más adecuada de financiamiento es a través de un sistema de becas. Por tanto, no es pertinente postular el reemplazo de Becas Chile por un sistema de créditos.

A pesar de esto, ya existen créditos privados basados en las expectativas de sueldo del egresado. Al respecto, es un mito considerar que los estudios de postgrado proveen genéricamente una alta rentabilidad privada, esto es válido en casos particulares, pero no necesariamente se cumple en las áreas de las humanidades, ciencias naturales y matemáticas. Esta opción puede ser adecuada en un MBA y aquellos postgrados donde el alumno cuenta con el apoyo de una empresa.

El principal criterio de adjudicación de Becas Chile debe ser la excelencia académica, con independencia de los problemas financieros del estudiante. Asimismo, Becas Chile debiera priorizar universidades de calidad superior a las chilenas, así como programas de postgrado inexistentes en el país.

En resumen, el problema de reformar Becas Chile es de naturaleza diversa y al analizarlo deben considerarse todas sus aristas, que son académicas, sociales, económicas y políticas.

Fuente: Diario Uno – 9 Mayo 2010

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