Proyectos E-ELT y Alma son una oportunidad para científicos locales

Compartir

Representante de la ESO en Chile, Dr. Massimo Tarenghi, visitó la UdeC, donde se refirió a los megaproyectos en el norte y a los desafíos que enfrentará la ciencia nacional.

Por Paz Moraga Sabaj

La visita del Dr. Massimo Tarenghi, representante del Observatorio Europeo Austral (ESO), a la Universidad de Concepción, no sólo tuvo como objetivo dictar una charla sobre los telescopios de la ESO, sino que también fue una clara muestra de apoyo al movimiento astronómico existente en la UdeC y el interés de trabajar, codo a codo, con los profesionales de este departamento.

Y es que, en los próximos años, los desafíos que se vienen para los profesionales de esta área de estudio en el país son enormes. Por un lado está la adjudicación de Chile, para la construcción del telescopio más grande del mundo (E-ELT) y, por otro, el desarrollo del proyecto Alma, el observatorio de radioastronomía más grande del mundo. Todo, ubicado en el norte del país.

Al respecto, Tarenghi aseveró que Chile tiene una posición privilegiada en esta área. “Cuenta con un cielo en el norte espectacular, lo que queda demostrado que a sólo unos kilómetros de Paranal, está el mejor sitio del mundo para instalar el telescopio más grande del mundo”.

Agregó que en 10 años el país contará con dos instalaciones que transformarán la astronomía moderna y la súper moderna. “Con Alma vamos a observar muchísimas estrellas, cuándo se forma el sistema planetario. Con E-ELT, vamos a observar planetas que se formaron y que son del tamaño de la tierra. Vamos a poder mirar en detalle la atmósfera de éstos, si la tienen, y mirar si tienen vida”.

APROVECHAR EL 10%

Es por todo lo anterior que el representante de la ESO recalcó que, si bien el grupo de Concepción tiene un reconocimiento internacional, necesita más. “Con estas instalaciones que tendrán, y donde los científicos nacionales accederán al 10% de las observaciones, requieren un grupo astronómico más fuerte”.

Agregó que el departamento de la UdeC, no sólo tiene la posibilidad de ganar más con el tiempo de observación, sino que también con la participación activa en la construcción de instrumentación de los artículos astronómicos.

Por otro lado, según Massimo Tarenghi, se debe tener en cuenta que los telescopios E-ELT y Alma trabajarán por más de 50 años. “Nuestra generación será la que construirá, pero la gente que hoy está en el liceo, es la que estará al mando y son los que necesitan una visión de la oportunidad, de entrar a astronomía, a la ciencia. Ahí la universidad tiene una responsabilidad fundamental”.

DURA COMPETENCIA

España disputó punto a punto la adjudicación del E-ELT. Pero finalmente Chile se quedó con este proyecto, cuya instalación tiene un valor de mil 500 millones de dólares.

Dejando de lado que el norte del país es reconocido por tener los mejores cielos y el número más alto de noches despejadas, el Dr. Massimo Tarenghi explicó que hubo otros factores que influyeron en la decisión de la ESO para instalar este telescopio en suelo nacional.

Uno de ellos es la baja contaminación lumínica, aspecto trascendental a la hora de mirar el cielo. Pero también fue importante “integrar este telescopio de 42 metros con el observatorio más moderno del mundo, que es el Paranal. Una cooperación con diferentes telescopios, diferentes instrumentaciones a diferente nivel, entrega una oportunidad de observar todo el Universo en diferentes formas”, argumentó el astrónomo italiano. Por otro lado, también pesó la oportunidad de ubicarse a 250 kilómetros de Alma.

Ante las críticas que realizaron desde las Islas Canarias al gobierno central de España, por el poco apoyo que habrían recibido para adjudicarse el E-ELT, Tarenghi fue enfático en aclarar que sí hubo apoyo de parte del gobierno a la propuesta de Canarias y se vio reflejado en la importante cantidad de dinero que pusieron sobre la mesa.

Pero también, aseveró, el gobierno español respetó la decisión del consejo de la ESO, que está compuesto por 14 países. “El Consejo tomó una decisión científica. Cada decisión, en cada proyecto, contempla tres elementos, la ciencia, tecnología y la política, en ese orden”.

Se espera que en el 2019, este megaproyecto entre en funcionamiento y de a conocer los secretos más allá de las estrellas.

¿ANTISÍSMICO?

Uno de los argumentos que utilizó España para quedarse con el telescopio fue la historia sísmica de Chile, lo que plasmaron en una carta publicada por la revista Nature. Apelaban a que invertir en tecnología antisísmica subiría exageradamente el valor del proyecto. Según el Dr. Wolfgang Gieren, director del departamento de Astronomía de la UdeC, la comunidad astronómica de Chile contestó con la declaración de un ingeniero especializado en tecnología antisísmica. Finalmente, esa tecnología no superaba el millón de dólares, lo que es un detalle dentro de los más de mil millones que cuesta el proyecto.

Fuente: El Sur de Concepción – 17 Junio 2010

Comentarios de Facebook