PSU 2011: ¿Seleccionando a los mejores? Hagámonos cargo.

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propedeutico PSUCuando ya se aproxima una nueva PSU, en Chile vuelven a aparecer los viejos cuestionamientos a nuestro sistema de selección. Las páginas de diarios retoman el tema, se publican entrevistas, los blogs se llenan de comentarios, los especialistas discuten y siempre llegamos a la conclusión que algo anda mal: la PSU no mide lo que debiera, los alumnos no saben lo que debieran, las universidades no seleccionan a los que debieran, en fin, la educación guatea porque, entre otras cosas, no sabemos si nuestro sistema de selección es el adecuado.

Pero vamos a los hechos, hoy tenemos a 252.568 alumnos 1 listos para rendir la PSU y buscar un asiento en las aulas del 2012. Se trata de un cuarto de millón de chilenos que se supone forjarán el futuro del país y las universidades buscarán en ellos a los mejores. Lamentablemente los hechos también nos dicen otras cosas, y aquí es donde encontramos 3 problemas centrales de nuestro sistema de selección:

  1. La PSU no tiene una validez predictiva aceptable2, 3, lo que quiere decir que aquellos alumnos que sacan buenos puntajes no necesariamente tienen un buen rendimiento en la universidad. Y esto no lo dice solo el saber popular, es el eterno mal de estos sistemas de selección, tanto así que el MINEDUC y el CRUCH están financiando un estudio para evaluar la validez de la prueba4, 5.
  2. El proceso de selección no siempre se rige por la excelencia de los postulantes, sino por el afán de algunas instituciones de tener un mayor número de alumnos pagando aranceles6. Este paradigma implica matricular alumnos que poseen un promedio PSU de 500 puntos, incluso menos7, y aquí viene un dato remecedor: Mario Waissbluth, coordinador de Educación 2020, en una conferencia ultra recomendable dictada en la UTEM el año pasado8, comentó la pregunta que le hace a todos los parlamentarios con los que se encuentra: “Tú sabes que 500 puntos es la mediana (valor que separa la población en 2 partes iguales) de la PSU, si me dieras este valor en una escala de 1 a 7 ¿qué nota crees tú que recibe alguien con 500 puntos?”, siendo la respuesta que siempre recibía por parte de los honorables de un 3,5 a un 4,0. Waissbluth los corregía aclarando que eso corresponde a ¡un 1,5!, equivalente a responder 16 preguntas de 70.
  3. ¿Quiénes están postulando? Según el mismo Waissbluth, el 45% de los egresados de educación media no comprende lo que lee. Y si vemos las estadísticas de la OCDE9, el 50% de la población chilena entre 16 y 65 años tiene una habilidad de lectura de nivel 1, lo que significa que no es capaz de determinar la dosis de un medicamento a partir de la información impresa en el envase.

 

En resumen, ¿quiénes entran finalmente a la universidad? En parte significativa se trata de postulantes con serias deficiencias de conocimientos y habilidades, seleccionados con una prueba estandarizada que no parece predecir lo que pretende, para ser matriculados considerando los pesos que entregan más que el potencial académico que poseen. Más aún, un porcentaje importante de estos alumnos termina desertando de la carrera, acumulando frustración y una gran deuda en dinero10, 15.

Gran parte de la actual discusión en educación aborda estos temas, pero esta se ha centrado en perspectivas globales y estructurales de nuestro sistema, dejando de lado la mecánica para llevarlos a cabo. Es cierto que tales visiones son fundamentales, pero no podemos olvidar lo segundo, es decir, de ser alcanzada la nueva educación que queremos ¿cómo la llevamos a la práctica en las aulas?

Es por esto que quiero hacerme cargo. Partí esta columna hablando de los artículos y blogs que discuten sobre el problema sin abordar las soluciones, y aunque no pretendo dar con la panacea, trataré de esbozar algunas fórmulas que como comunidad académica, creo que tenemos que discutir.

 

¿Le suena la palabra propedéutico? No es una idea nueva, varias universidades ya lo están haciendo11 y tal como la USACH (una de ellas) lo define12, es un curso preparatorio para un nivel de aprendizaje superior, es decir, prepara y nivela para la entrada a la universidad. Vale la pena darle una vuelta a este concepto, que me parece una notable iniciativa que, precisamente, se hace cargo de parte importante del problema.

Y aquí quiero detenerme en lo que ha sido mi experiencia: Como profesor de una institución de educación superior, me he visto en la necesidad de enseñar química a alumnos con deficiencias en matemática, lo que en realidad es un desafío e implica hacer dos pegas en una. Alguien podría replicar “bueno, si están en la universidad, tendrán que estudiar no más y ponerse al día. El que no estudie simplemente reprueba”, pero ¿podemos tomar esa actitud si nuestro alumno fue aceptado con los famosos 500 puntos? Personalmente, creo en las capacidades de los alumnos de 500 puntos. No son los que nuestro sistema escogió como aventajados, pero tampoco se quedaron en la zaga, y como dentro de ellos hay muchos que son bastante esforzados, ahí encontramos un verdadero desafío para quienes hacemos docencia. Los alumnos de 700, independiente de quién tengan adelante, aprenderán igual, mientras que los de 500 son el sustrato donde nosotros realmente nos ponemos a prueba. Y si pertenezco a una institución que acepta un postulante de 500 puntos, quiero sentir que de verdad creemos en él y que asumimos sus deficiencias como propias para hacernos cargo del problema.

Pero hacernos cargo es de verdad “entrar a picar” en nuestro sistema. Y armar un propedéutico es una notable estrategia que va en esta línea y que puede engrandecer la labor de una universidad. Si bien, muchos de estos programas se realizan teniendo en mente la inclusión social de mujeres y grupos étnicos históricamente excluidos, creo que valdría la pena estudiar la posibilidad que a esta práctica se incorporen más elementos de nuestra sociedad, específicamente todos aquellos alumnos que por diversos motivos fueron excluidos por el sistema escolar rígido que no los preparó para una PSU, pero que son personas de esfuerzo y tienen la capacidad de alcanzar parte significativa de los conocimientos y competencias necesarias para su ingreso a la carrera.

Este llamado no está muy lejano de concretarse, el presupuesto de educación 2012 discutido en el congreso ya incorporó $822 millones de una “beca propedéutico”13 destinada a costear estos programas que pueden extenderse por varios meses. Por otro lado, han surgido numerosas voces desde la ciudadanía que apoyan la idea, como el periodista Fernando Paulsen, cuyo audio cito14 y el mencionado Mario Waissbluth, que en su blog15 llama al Estado a licitar la provisión de un “año transicional” nivelador y orientador para los alumnos que traen deficiencias del sistema escolar y que generalmente provienen de los estratos más pobres, pues “su ingreso directo al sistema de educación superior seguirá siendo en muchos casos una fuente de desperdicio de recursos públicos, y lo que es peor, de frustraciones, pérdida de valioso tiempo y endeudamiento personal”.

Repito, esta estrategia no es la panacea. El problema viene de antes, por eso el tratamiento integral que debe recibir nuestra educación parte de sus bases, la preescolar. Sin embargo, todavía hay espacio para corregir hoy lo que se ha hecho mal en el pasado y el propedéutico es una notable intervención que no requiere de grandes cambios estructurales, es un hacerse cargo de una educación de mejor calidad y acceso.

 Carlos Salazar Morey.

Referencias:

1.            DEMRE. Período ordinario cerró con un total de 252 mil inscritos (2011).
http://www.demre.cl/noticias/not_110803_252milinscritos.htm
2.            Koljatic y Silva. Validación de la PSU. CEP (2006). http://www.cepchile.cl/dms/archivo_3863_2025/r104_koljatic_silva_PSU.pdf
3.            Beyer. La pobreza de la PSU. CEP (2011).
http://www.cepchile.cl/dms/lang_1/doc_4733.html
4.            La Tercera. Se abre proceso para evaluación de la PSU (2011).
http://diario.latercera.com/2011/04/01/01/contenido/pais/31-64260-9-se-abre-proceso-para-evaluacion–de-la-psu.shtml
5.            Mensaje presidencial 21 de mayo 2011. Situación de la administración del estado, Ministerio de Educación (2011). http://www.injuv.gob.cl/mensaje_presidencial/2011/content/ministerios/pdf/mineduc.pdf
6.            Conejeros. El más deleznable de todos los lucros. El Quinto Poder (2011).
http://www.elquintopoder.cl/fdd/web/educacion/opinion/-/blogs/el-mas-deleznable-de-los-lucros
7.            Consejo Nacional de educación. Índices 2011, herramientas para una postulación informada (2011).
http://www.cned.cl/public/Secciones/SeccionIndicesEstadisticas/doc/~Consolidada2011/INDICES_2011.pdf
8.            Mario Waissbluth. Clase magistral UTEM (2010).
www.youtube.com/watch?v=eTOlwGsLwwE
9.            OECD. Literacy in the Information Age, final report of the international adult literacy survey (2000).
http://www.oecd.org/dataoecd/24/21/39437980.pdf
10.          CNED. Índices: Estadísticas y Base de Datos (2009).
http://www.cned.cl/public/secciones/SeccionIndicesEstadisticas/indices_estadisticas_retencion.aspx
11.          Red de Universidades Propedéutico UNESCO.
http://www.propedeutico.cl/
12.          Propedéutico Usach.
http://propedeutico.usach.cl/
13.          Proyecto de ley de presupuestos año 2012. Ministerio de educación (2012). http://www.dipres.gob.cl/574/articles-79083_doc_pdf.pdf
14.          Paulsen. Un propedéutico en cada universidad me parece lo más sensato, antisegregacionista y justo. ADN Radio (2011).
http://www.adnradio.cl/escucha/archivo_de_audio/paulsen-un-propedeutico-en-cada-universidad-me-parece-lo-mas-sensato-antisegregacionista-y-justo/20111004/oir/1557451.aspx
15.          Waissbluth. Una nueva política de Educación Superior. Blog La Tercera (2011)
http://blog.latercera.com/blog/mwaissbluth/date/20111121
 
Imagenes: (http://suburbia-today.blogspot.com/ y http://www.propedeutico.cl/)
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6 comentarios sobre «PSU 2011: ¿Seleccionando a los mejores? Hagámonos cargo.»

  1. Solo con respecto al calculo, con 70 preguntas y una escala lineal (no como debiese ser 60% de exigencia para un 4,0)
    PSU 80 preguntas
    Nota=1+Puntaje Corregido*6/80
    500 pts Matematica = 1+PC*6/75 = 1+12*6/80 = 1,85
    500 pts Lenguaje = 1+PC*6/80 = 1+30*6/80 = 3,25
    500 pts Ciencias = 1+PC*6/80 = 1+10*6/80 = 1,75

    obviamente si la escala es con un 60% de exigencia esos valores bajan aun mas, así es que no es irrisorio la aproximación al 1,5

    Definitivamente solo se debiese aceptar alumnos en la universidad con un 4,0 que es aproximadamente unos 600 puntos en las pruebas de matemática, ciencias y lenguaje es como 560

    Lo mas interesante de todo, es como al gobierno le conviene que no se VEA la verdad de la calidad de la educación que muestra la PSU, donde un pequeño porcentaje de los alumnos que pasan los 4 años de enseñanza media, realmente tienen los conocimientos mínimos para poder desenvolverse en el primer año de la universidad.
    La solución es una buena calidad de educación secundaria, y reprobar y reforzar a los alumnos que no rinden lo suficiente!!
    Sin calidad gratuita sera imposible mejorar como país.

  2. Respecto a los otros puntos:
    1. – 500 puntos no equivale a un 4,0, porque no es un media (entre el puntaje máximo y el mínimo), sino la mediana de la PSU, y solo se obtiene en forma empírica.
    Aún así tengo mis dudas en cuanto al 1,5 planteado por Waissbluth, me parece que la nota real debe ser entre un 2,5 y un 3,0 (puede haber un tema con la linealidad, como dices). Como sea, no resta peso a su argumento.

    2. – El propedéutico claramente implica prolongar la estadía universitaria, pero me parece un costo justo. Piensa que muchos estudiantes se retrasan por reprobar cursos, y si se puede evitar eso con un propedéutico no hay pérdidas netas de tiempo.
    Pero tengo otra visión, creo que el retraso queda firmado antes de entrar a la universidad, en el período escolar del alumno que no ha aprendido lo necesario para comenzar la educación superior, luego, emprender cualquier carrera tendrá un excesivo costo mientras no se recupere cuanto antes el tiempo perdido. Y desde este punto de vista, el propedéutico no es un costo, sino una inversión.

    Saludos.

  3. Gracias por tu aporte, Ricardo.
    Buen punto el de la validez predictiva.

    Preguntémonos para qué existe una PSU. Dado que la prueba la hace el DEMRE (para las universidades), él tiene la respuesta, cito de su página: “para seleccionar a los alumnos que ingresan a las carreras”. Punto.
    Lo que no es evidente es qué buscan las universidades; como tú dices, lo único que puede hacer una PSU es determinar quiénes tienen actualmente los “conocimientos y capacidades” para empezar una carrera. Ahora, lo lógico es esperar que esta muestra es la que permite formar los mejores profesionales (que es, o debiera ser, el “negocio” de las universidades).
    Pero claramente, no es así.

    Podemos argumentar que los sistemas escolar y universitario son demasiado distintos, por lo que pedir que una misma prueba sea capaz de determinar quienes se han desempeñado bien en el primero y, a la vez, lo harán bien en el segundo, es difícil por decir lo menos.

    De cualquier manera, las Ues han actuado bajo ese supuesto, que la muestra que selecciona la PSU provee la mejor materia prima. Por eso persiste el GRAN problema de la validez predictiva.

  4. Hola Carlos, que bueno tocar este tema acá en la página de la ANIP ya que, a la larga, quienes van a ingresar a realizar un postgrado serán aquellos que rindan la PSU para ingresar a las universidades. He aquí algunos comentarios respecto al texto:
    Con relación a la aseveración “La PSU no tiene una validez predictiva aceptable”, no estoy muy seguro de que esa sea su finalidad. Según mi punto de vista, ésta solamente permitiría hacer el corte con respecto a los que tengan los conocimientos “adecuados” para ingresar en la universidad (nótese que no afirmo que lo haga). No busca entregar información con respecto a las aptitudes académicas necesarias para tener un buen desempeño una vez en el interior de ese tipo de casa de estudios.
    Con respecto al punto que sigue, quizás sería bueno aclarar porque los 500 puntos no corresponden a un promedio de 3,5-4,0. ¿Se debe ello a una falta de “linealidad” entre el puntaje de la PSU y la escala de notas mencionada?
    En relación al tercero, en Brasil (en la época en que viví allá, que fue hace ya un tiempo considerable) dentro de la PSU había una sección obligatoria de redacción. Por ende, los colegios le daban un fuerte énfasis a ese tópico durante las clases. Lo otro que ayudaba mucho era la lectura de textos cortos y muy entretenidos, lo que incentivaba el hábito de lectura.
    Finalmente, con respecto al curso nivelador, me parece que puede ser muy positivo, sin embargo hay que tomar en cuenta que ello implicaría estar más meses en la universidad, lo que las becas ayudarían a paliar (en lo económico, y siempre y cuando haya beca para todos), pero implica a la vez que nuestros alumnos estén más tiempo en la universidad. Si pensamos que en una carrera como la que yo estuve ese tiempo puede ser de 5 años, imagínate sumarle otro año más…
    Eso sería. ¡Ojala más gente se sume a la discusión!
    Ricardo

  5. La PSU es un exámen de conocimientos, y los conocimientos son universales y permanentes. Los estudiantes chilenos siempre tendrán una disculpa para justificar su incapacidad y falta de competencias. El ideal para ellos sería una educación gratuita sin ningún tipo de selección donde se permitiera la farra permanente del presupuesto del estado pagado por todos los que trabajamos y ganamos un lugar en la sociedad.

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