Santiago tiene Sed de Ciencia

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Hace algunas semanas tuve la oportunidad de tener en mis manos dos documentos sumamente interesantes, uno de ellos corresponde al libro “Reforma de la Educación Superior” editado por la Universidad Diego Portales, el otro al estudio “Cultura Científica en Iberoamérica” que descargué del sitio de la “Asociación Chilena de Periodistas Científicos” (ACHIPEC).

Este último estudio se basa en una encuesta hecha en Argentina, Venezuela, España, Panamá, Brasil y Chile, en el cual se presenta una visión crítica de la percepción de los habitantes de las capitales de estos países, sobre el valor de la ciencia y tecnología y del aporte que hacen sus científicos en esta materia. Para el caso de Chile, esta encuesta se realizó entre los años 2007 y 2008, abarcando un universo de un poco más de 1.000 personas encuestadas en Santiago.

Al revisar dicho documento quede impactado al darme cuenta que nuestra capital ¡es el único lugar donde existe una menor valoración hacia la ciencia y hacia los científicos en general!

Veamos cual es la visión de los santiaguinos sobre la ciencia:

  • Al preguntar ¿Cuánto se destaca su país en investigación científica? El 74 % de los encuestados afirmó que Chile destaca “Poco o nada”. Claramente para la mayoría de los encuestados Chile no destaca en el ámbito de la ciencia y tecnología.
  • Cuando se les preguntó si conocían a “alguna institución que se dedique a hacer investigación científica”, un impresionante 83 % admitió que no conocía ninguna.
  • Al consultar sobre la utilidad de la ciencia en general, un 31,4 % afirmó que “la ciencia no tiene ninguna utilidad”
  • Y cuando se les preguntó “¿es prioritaria la inversión en Ciencia y Tecnología para Chile?”, un rotundo 100 % gritó a los cuatro vientos: NO. Lo cual impresionó incluso a los autores del trabajo: “Destaca especialmente el caso de Santiago, donde no ha habido nadie que haya considerado prioritaria la financiación de la CyT”.

Fuente: “Cultura Científica en Iberoamérica”

¿Tendrán razón los santiaguinos?

¿Es la ciencia de nuestro país de baja calidad comparada con el resto del mundo?

Aquí es donde entra en escena el libro “Reforma de la Educación Superior”, desde el cual usaré descaradamente datos extraídos del completo análisis hecho por el Dr. Jorge Allende, en el capítulo dedicado a la ciencia chilena. En particular, utilizaré algunos datos sobre la calidad de la ciencia chilena en la actualidad, datos que quizás a muchos de ustedes les llame la atención (y que de seguro los que respondieron la encuesta, ignoraban totalmente):

1).-   Una forma de medir la “cantidad” de ciencia que produce un país, es tomar la razón entre el número de publicaciones generada por cada millón de habitantes. En este contexto, nuestro país cuenta con 142,8 publicaciones/millón habitantes, mientras Brasil (una verdadera potencia) sólo tiene 72,5. Un valor increíble tomando en cuenta que “Brasil invierte cerca del 1 % del PIB en investigación y desarrollo y gradúa actualmente cerca del 80 % de los doctorados en ciencia y tecnología de América Latina (12.000 por año)”. También le ganamos a Argentina (113,7) con una tradición científica que se remonta a 60 años antes que Chile y que tiene dos Premios Nobel en Ciencias.

Está bien, tenemos una mayor producción científica de acuerdo al tamaño de nuestra población. ¿Pero qué pasa con la calidad? ¿Es de calidad todo esto que estamos publicando?:

2).-   Según el indicador internacionalmente usado para medir la calidad científica, Chile ocupa el lugar número 20, “siendo el país en desarrollo con el más alto índice de calidad científica”. En comparación a países desarrollados, superamos incluso a Japón. ¡Así es, le ganamos a Japón!

Si logramos tanto con tan pocos recursos invertidos en Ciencia y Tecnología (en comparación a potencias como Brasil y Japón) ¿por qué los chilenos (por lo menos los que residen en Santiago) tienen una visión tan pesimista de nuestros científicos y de la utilidad de la ciencia en general?

Bajo estos antecedentes el diagnóstico es claro: Existe un gravísimo problema de extensión y difusión de las ciencias en nuestro país. La ciencia está allí pero no se conoce.

¿Qué hacer al respecto?

Si bien existen varias iniciativas para llevar la ciencia a los colegios y se realizan numerosos seminarios de difusión en las universidades, la pregunta clave es: ¿es esto suficiente? Claramente bajo los resultados de las últimas encuestas, la respuesta es un rotundo NO. No basta con ir a las escuelas y abrir las bibliotecas y grandes salones de las Universidades, la ciencia chilena debe salir al encuentro de los chilenos, incluso en los lugares menos ortodoxos: ¡incluso a las calles de nuestra ciudad!

¿La Ciencia Chilena a las calles?

¿En qué otro lugar puedo encontrar perfiles tan diferentes como un político, oficinista, lustrabotas, escolar, comerciante, economista, funcionario público, universitario, etc.? La lista es interminable al igual que la diversidad que caracteriza a nuestra capital. Todos perfiles muy diferentes, pero parte del mismo público objetivo: chilenos que desconocen el papel que cumplen sus científicos.

Aspirar a que los chilenos sientan a la ciencia de su país como parte suya, no es un tema menor. Aun más cuando los científicos chilenos esperan tener un respaldo por parte de la ciudadanía en temas como institucionalidad y financiamiento. En este sentido, en muchos países es la ciudadanía misma la que defiende contra viento y marea el desarrollo y bienestar de sus científicos: pobre aquel que quiera restringir el financiamiento e impedir el crecimiento y desarrollo científico de su país. Ellos ven en la ciencia un camino real al progreso. Esto es resultado de que los ciudadanos de estos países sienten a la ciencia como suya, saben que la ciencia hecha en sus países vale, y que vale la pena luchar por ella. ¿Podemos decir lo mismo de nuestro país? La encuesta iberoamericana entrega un duro balance.

Tenemos una importante tarea frente a nosotros y debemos comenzar a trabajar desde todos los ángulos posibles. A nivel del postgrado: ¿Cómo es nuestra participación? ¿Los tutores o jefes de laboratorio instan a sus investigadores a participar de actividades de difusión científica?, ¿Cuántos investigadores en postgrado participan? Las mismas escuelas de postgrado: ¿Consideran con valor curricular las actividades formales de extensión o difusión que realizan sus alumnos? Muchos proyectos de investigación ahora consideran un ítem dedicado exclusivamente a la difusión científica, lo que ha sido un gran avance y ha generado interesantes y destacables iniciativas dignas de replicar. Pero todavía queda mucho camino por recorrer. En este contexto, participar del Programa “1000 científicos, 1000 aulas” de EXPLORA, también es una excelente oportunidad para comenzar desde cada una de nuestras áreas a cambiar este panorama.

Pero debemos ir más allá, las calles de Santiago y de las demás ciudades y pueblos del país están sedientas de ciencia y los investigadores tienen una incuestionable responsabilidad para con el país que los ha y está formando. El desafío será generar nuevas e ingeniosas formas de difundir la ciencia chilena a los chilenos mismos.

¿Qué mejor regalo podemos hacerle a nuestro país en su Bicentenario?

La ANIP se ha sumado a este desafío. ¿Cómo participar? Súmate a la Comisión Especial de Extensión de la ANIP haciendo clic aquí

Descarga la encuesta Iberoamericana desde el sitio de  la ACHIPEC haciendo clic aquí

Autor:
Carlos Blondel Buijuy
Bioquímico, Universidad de Chile.
Candidato a Doctor en Bioquímica, Universidad de Chile

Comentarios de Facebook

32 comentarios sobre «Santiago tiene Sed de Ciencia»

  1. respecto al debate de varios post mas arriba, me surgio el comentario de lo prioritario. soy estudiante de ciencias en chile y me resulta extraño que se plantee siquiera la posibilidad de faborecer cierto tipo de investigacion en una direccion, de lo que se puede extraer gratuitamente que se debe “betar” en otro lugar, es imposible conocer a priori todas las implicaciones que determinada investigacion puede acarrear, ya que si fuese posible, ¿para que estoy investigando? un aporte en biologia puede tener implicaciones en medicina, agroforestal o hasta en tecnoligias forences o de transpontes, puede traer nuevos metodos en campos muy variados que muy posiblemente no se les ocurrieron a los autores iniciales del proyecto; mi punto es, que no se pueden impedir que las mentes de los cientificos actuen amarradas a la “funcionalidad/utilidad” cortoplasista de su trabajo porque desde mi parecer y citando a Asimov “el mayor patrimonio de la humanidad es una mente inquieta”

  2. Interesante aporte Miguel. Sin embargo, la TV es reflejo y causante de la sociedad que tenemos, que se basa en el consumo, y el bienestar de corto plazo. Yo estoy de acuerdo que la TV tiene su papel en la transmision del conocimiento cientifico tecnologico, pero hay varios factores que pueden distorsionar esta relacion.

    La busqueda del rating en los canales privados causa que estos se dediquen a noticias de impacto (breaking news). Lo mismo pasa con las noticias cientificas. Se dan aquellas que independientemente de su origen o calidad puedan captar la atencion de los espectadores. Difusion de ese tipo puede ir en contra del objetivo de desarrollar una ciencia nacional si es que se deja a los noticieros la tarea de difusion.

    Los programas de difusion tb son un aporte interesante. Sin embargo los temas tratados son tambien limitados y su rating es normalmente bajo…por que?…

    Incluso si se creara un canal cientifico-tecnologico, cual seria el rating esperado? probablemente no mucho verdad?

    Bueno, aunque sea majadero de mi parte (ya dije esto en comentarios anteriores), la educacion es el unico medio de difusion con impacto en el mediano largo plazo. En Inglaterra comenzaron hace no mucho un programa para incentivar que personas con postgrados se dediquen a la docencia. En EEUU se integra a los profesores de colegio en congresos cientificos, se les financia proyectos via la NSF, se les da cursos en la Ues etc.

    La educacion tiene el poder de influir en la cultura. La cultura inside en la valoracion. Asi, una adecuada educacion puede lograr mejorar la valoracion sobre un cierto tema. La TV chilena, comercial, llena de chatarra, sin editoriales bien definidas puede ser un aporte, pero marginal solamente a nuestro proposito.

    Saludos, Rodrigo

  3. Corrijo:

    Escribí lo siguiente: Respecto del tema “Ciencia y tecnología”:
    Un 4,4% dice que la cantidad de tiempo destinado a este tema en la televisión abierta “es demasiado”; un 28,1% dice que “está bien”; un 62,2% responde que “es insuficiente”. El restante 5,3% “no sabe/no responde”.

    Y quise decir lo siguiente: Respecto del tema “Ciencia y tecnología”:
    Un 4,4% dice que la cantidad de tiempo destinado a este tema en LOS NOTICIEROS “es demasiado”; un 28,1% dice que “está bien”; un 62,2% responde que “es insuficiente”. El restante 5,3% “no sabe/no responde”.

    Por cierto, hago referencia a los noticieros de televisión abierta y no a otros formatos como pueden ser radio o internet.

    Saludos.

  4. Hola.
    La mentablemente no tuve tiempo para leer todos los comentarios, pero los que leí me parecen interesantes. Quiero aportar con un par de datos a la reflexión.

    Primero: Según datos del CNTV (Consejo Nacional de Televisión) los temas que mayor cobertura de tiempo tienen en los noticieros son:
    “Deportes” con un 24,6%
    “Policial” con un 12,7%
    “Política” con un 11,4%
    “Desastres naturales” logra un 13,4%, pero esto se explica debido a la erupción del volcán Chaitén durante el período de estudio. La misma categoría había obtenido un 1,7% en el año 2005 (Fuente: Montenegro, Sebastián, Oyanedel, Regina y Sifri, Pamela (2008). “Diversidad en noticieros centrales de televisión abierta”. CNTV).

    ¿Por qué menciono esto? Pues simple: el 74,7% de los chilenos se informa a través de la televisión (Fuente: “Sexta Encuesta Nacional de Televisión, agosto 2008″)

    Otros datos interesantes:
    Respecto del tema “Ciencia y tecnología”:
    Un 4,4% dice que la cantidad de tiempo destinado a este tema en la televisión abierta “es demasiado”; un 28,1% dice que “está bien”; un 62,2% responde que “es insuficiente”. El restante 5,3% “no sabe/no responde”.

    Respecto del tema “Medio ambiente”:
    Un 2,7% estima que la cobertura que se hace de este tópico en los noticieros de televisión “es demasiado”; el 24,3% contestó que “está bien”; un 69,3% manifiesta que la cobertura “es insuficiente”. (Fuente: “Sexta Encuesta Nacional de Televisión, agosto 2008″)

    Actualmente en la Universidad Austral de Chile se investiga sobre el asunto:

    CARACTERIZACION Y ANALISIS COMPARADO DEL INTERES, COMPENSION Y ACTITUDES HACIA LA CIENCIA EN LOS HABITANTES DE TRES CIUDADES UNIVERSITARIAS DEL SUR DE CHILE: VALDIVIA , TEMUCO Y CONCEPCION

    http://www.conicyt.cl/bases/fondecyt/proyectos/01/2008/1085071.html

    Sé todo lo que les menciono porque trabajo en la investigación que les menciono. Creo que hay muuuuucho por hacer.

    Saludos.

  5. Katia, gracias por aportar tu opinion.

    A mi me parece que la distincion entre ciencia “basica” y “aplicada” peca de simplista. La linea es muchas veces difusa porque el factor tiempo determinara la aplicabilidad de cierto descubritimiento. Tampoco pienso que la ciencia “basica” se reduzca a responder preguntas universales. Menos pienso que cuando se habla de todo lo que hemos avanzado en la humanidad, nos incluya como pais en una medida importante; casi todos los descubrimientos, avances tecnologicos y desiciones relacionadas con la ciencia se toman en el hemisferio norte.

    El ejemplo del estudio en el Lago Rapel de Katia es interesante. Curiosamente parece ser entregado como un ejemplo de ciencia basica. Estando en EEUU he tenido oportunidad de estar en numerosas charlas que podrian considerarse de la misma linea que la del lago Rapel. Esto es, un estudio que trata de la comprension de un fenomeno natural localizado. Lo curioso es que aca se habria presentado las conclusiones del estudio separadamente segun la audiencia. Susu implicancias para el entendimiento de la naturaleza serian el resultado academico, y sus implicancia para la salud de la poblacion o para las politicas publicas serian lo “aplicado”.

    Establecimiento de monitoreos de mediano-largo plazo y lineas base, junto con el desarrollo de infraestructura cientifica, deben ser prioridades para un pais que pretende alcanzar el “desarrollo” o mejor aun, una situacion de bienestar social aceptable.

    Siempre ha habido, lo hay y habra alguien que tome la desicion de que es lo que se financia. A distintas escalas lo politico inside en las tendencias del financiamiento, lo socio-cultural, en la valoracion del aporte cientifico, lo tecnico, en la pertinencia del asunto y el metodo cientifico aplicado al proyecto propuesto. Y aui estoy de acuerdo con Katia, debemos participar en la decision politica y la socio-cultural que se toma dia a dia en torno a la ciencia.

    Rodrigo

  6. Mis queridos amigos…el debate siempre es positivo cuando tiene fundamentos…sólo me quedan un par de comentarios:

    1. ¿Qué financiar? Estas discusiones se viene dando desde el origen mismo del financiamiento…puchas…es una pena que hubiésemos creado la diferencia entre lo básico y lo aplicado, conceptos que afortunadamente se están dejando de lado. Como dice Pablo, el estudios de los procesos “básicos” de la naturaleza, han ayudado al desarrollo de las aplicaciones. Mi cabeza parece que NO nació para el tema de la aplicación directa…funciona haciendo preguntas “básicas”…no soy capaz de investigar buscando un producto y por estos días busco filosofar sobre transferencia de genes entre cianobacterias…
    “Afortunadamente” mis lindas cianobacterias producen toxinas que matan humanos y algunas fijan nitrógeno atmosférico lo que ayuda en la productividad agrícola…esto nos permite tener recursos FONDECYT y FONDEF…por supuesto, yo trabajo con los de FONDECYT…
    Sin embargo, mis lindas “cianos” que NO matan humanos (conjuntamente con las que SI), pueden convertirse en fuente de compuestos bioactivos, combustibles, modelos de comunicación, origen de la multicelularidad vegetal, etc etc…todos descubrimientos recientes, que surgieron probablemente “sin” la intención de encontrar una “aplicación”…
    Sin embargo, parte de nuestra responsabilidad como científicos es contribuir al desarrollo de nuestro país. En este contexto hemos realizado monitoreos en el Lago Rapel, producto de los florecimientos algales de los últimos años, identificando la presencia de toxinas que pueden causar graves daños en la salud de la población. Resultados que serán proximamente publicados y ya fueron informados a las autoridades pertinentes.
    ¿Quién decide qué financiar entonces? ¿quién se atreve a decir qué es prioritario en la ciencia? ¿quién sabe en qué momento algún descubrimiento se puede “aplicar” en beneficio del país?
    En un planeta “globalizado” lo que hoy afecta a Nva Guinea, nos puede afectar en Chile mañana…

    2. El tema partidista y la asignación de recursos. Nada que decir…sin nombres no hay acusación…Pero sí pienso, que las instituciones del estado NO universitarias (como el ISP), debieran concursar por fondos independientes…porque así como está el sistema, se presta para suspicacias…Para regular este tipo de cosas, en vez de reclamar, hay que trabajar…para eso necesitamos participar en las políticas del país…LA ANIP TRABAJANDO POR EL FUTURO DE LA CIENCIA EN CHILE…

    Saludos!

  7. Una pequeña aclaración, Rodrigo y lectores:
    “Sólo quiero poner en debate la idea de que la ciencia debe estar “full” enfocada a los “intereses prioritarios” del país (cosa en la que aún no estamos de acuerdo)”. Me refería a que en Chile no estamos aún de acuerdo sobre qué áreas considerar prioritarias. Eso.

  8. En ese caso, te pido disculpas, Rodrigo, si te sentiste ofendido.

    Sólo quiero poner en debate la idea de que la ciencia debe estar “full” enfocada a los “intereses prioritarios” del país (cosa en la que aún no estamos de acuerdo), versus encontrar un balance entre ciencia aplicada, y ciencia básica enfocada a diversos problemas científicos.

    Estoy de acuerdo con la idea de que lo que debemos mejorar es la educación (cómo no estarlo?). Esa es una meta a largo plazo, y ya podemos hacer una diferencia participando en el proyecto conjunto Explora-ANIP, por ejemplo. Pero discrepo en que debamos dejar de lado la extensión vía el periodismo. También conozco periodistas, tanto en medios de prensa como en canales de TV, y sé que lo que prima es el “circo”, o al menos esa impresión queda, y no se da la suficiente importancia a temas de fondo. Pero depende de la ciudadanía cambiar eso. Somos los ciudadanos los que premiamos esa forma de hacer ciencia leyendo ciertos diarios o viendo ciertos programas de TV, dándoles rating. Pero debemos ocupar esas plataformas porque, quiéranlo o no, son plataformas de llegada masiva. Citando al mismo Unamuno, “a un pueblo no se le convence sino de aquello de que quiere convencerse”.

    Pablo

  9. Pablo, lo acalorado de mi respuesta es una reaccion a una ofensa gratuita. Tu aseveracion “Al igual que Rodrigo, mucha gente (y aquí también, en este debate) menosprecia profundamente las preguntas de trascendencia para la humanidad y no sólo para el país.” me parece totalmente menospreciativa, pra usar un termino que parece gustarte.

    Estas “clasificando” personas como coleopteros parafraseando a Unamuno. Estas sobresimplificando mi punto de vista, y luego respondes con largas peroratas que repiten la misma idea una y otra vez. Aun mas, en el quinto parrafo de tu ultimo comentario, manifiestas una posicion muy similar a la mia, y por tanto, el conflicto que tu anuncias, no existe.

    Se ve que no nos pondremos de acuerdo en este foro. Tus ejemplos tampoco me parecen acertados. la educacion y no la publicidad barata en medios masivos es la mejor difusion que podemos hacer. Y no solo hablo de un par de charlas al ano, hablo de la modificacion de los programas y estructura de la educacion en Chile. Tengo experiencia con periodistas, su negocio es la venta de entretencion (entretencion en el sentido profundo de la palabra), su mision el captar audiencia para vender avisos. Sirve como aditivo, pero es la papa y no la presa de la cazuela.

    Rodrigo

  10. Veo que este post ha despertado muchas pasiones. Esa es la idea de la página, y me da agrado ver que se puede aportar a la discusión (encendida, acalorada, con “manzanitas”). Hacía falta la existencia de una página como ésta, y eso sin mencionar que la ANIP es mucho más que sólo una página de noticias.

    No voy a contestar a los comentarios de Rodrigo con el mismo ímpetu (alguien tiene que mantener la cordura y la altura de miras; este es un lugar para una discusión profesional).

    Algo que olvidé comentar fue el rol de los científicos enla difusión de la ciencia. Tuve la oportunidad de conversar del tema con un amigo periodista, y concordamos en que los periodistas tienen un rol fundamental en articular a los investigadores con la ciudadanía. Por ejemplo, los ciudadanos “legos” no comprenden en absoluto la complicada terminología económica; aún así, los periodistas saben transmitir el mensaje de lo que los cambios económicos signficará para la ciudadanía. Algo similar ocurre con el lenguaje de la política (aunque en ese caso, los términos suelen ser más familiares para la gente). Pareciera que la ciencia es la única disciplina en la que esa “articulación” no se da. Los centros de investigación debieran tener oficinas de extensión con “resúmenes” de las investigaciones realizadas en esos centros, para que la prensa pueda acceder a este material y contactar a los investigadores. Pero hacen falta incentivos para que los medios se interesen en cubrir a los investigadores nacionales. Leemos a diario noticias sobre investigaciones extranjeras (“científicos ingleses descubrieron una nueva driga para…”), pero nada sobre aportes chilenos de importancia similar en diversas áreas.

    Los ejemplos planteados de incidencia de la política en la ciencia son malos, especialmente porque mi comentario iba enfocado a esa creencia popular de que los científicos partidarios del gobierno de turno ganan más proyectos y cosas así (comentarios que abundan en noticias sobre ciencia en diarios nacionales o foros en internet). Como colegas, uno de nuestros deberes es informar a nuestros cercanos y a la ciudadanía sobre la realidad de nuestros trabajos.

    Finalmente, para aclarar el punto de la discordia, una cosa es considerar a la ciencia un pilar estratégico del desarrollo de la nación (lo cual obviamente comparto) y la otra es decir “bueno, vamos a financiar sólo proyectos en minería, agricultura, acuicultura y en ciencias forestales pues son las áreas prioritarias de Chile”. No voy a entrar en polémicas respecto a cómo bienes “de todos” se han malgastado en proyectos en áreas prioritarias que no han dado los frutos esperados. Ni menos compararlo con el gran aporte en ciencias básicas, a priori “no prioritarias” para el país. Insisto en que lo importante es encontrar un balance, en no esperar tener 100% de ciencia aplicada o 100% de ciencia enfocada en áreas prioritarias, pues uno de los deberes de los investgadores (de todas las áreas) es contribuir al enriquecimiento de la cultura humana y no solamente a que el ser humano trabaje para ganar más “chauchas”.

    Y no valorar el aporte de las ciencias que responden esas preguntas transversales a la humanidad son las que, en mi opinión, hacen que el ciudadano no valore la ciencia. De acuerdo al Reporte de Innovación para el Desarrollo 2009-2010, Chile es el país con el mejor índice de Innovación (con bastante ventaja) de los países que fueron encuestados en el estudio “Cultura Científica en Iberoamérica” (al que se refiere este artículo). Es curioso que países con peor índice de innovación valoren mejor a la ciencia y a los científicos. Mi explicación es porque esos países valoran más el aporte que la ciencia hace en comprender mejor el mundo que nos rodea (y por ende, a mejorar su calidad de vida), que cuánto dinero hará ganar al país.

  11. Uf Pablo!… haria bien que hicieras un esfuerzo en entender lo que lees. En ningun momento he despreciado las preguntas fundamentales de la humanidad como tu dices, ni tampoco he dicho que no deba haber gente en el pais que se dedique a ellas. Si te sacaras el sesgo de la fundamentacion adolescente que planteas, seria mucho mas productivo el debate y te ahorrarias lineas de escritura esteril.

    Veamos, con manzanitas:

    1) Si haces estudios para curar una enfermedad que afecte a un numero N de nacionales, entonces haces un aporte grande al pais. Si lo hicieras para curar la fiebre amarilla de Nueva Guinea, NO, y pienso que el pais no tendria por que gastar recursos de todos en tu investigacion. La alternativa sera estudiarla por ejemplo, en Nueva Guinea, o via una fundacion privada que recibiera fondos de donaciones privadas por ej..

    2) Los indicadores relacionados con publicaciones ISI y otros ranking no solo se usan para discusiones academicas. Se usan, entre otros parametros, para decidir que es lo que se financia y que es lo que no. Tiene mucho sentido que haya algun metodo de asignacion de recursos, en este caso lo que otros foristas y yo mismo planteo, este este sistema deberia estar mejor enfocado en la realidad del pais. Que se sobre valore estos rankings es resultado de la copia feliz de los metodos de asignacion de recursos de paises desarrollados (digamos EEUU) donde el estado invierte enormes sumas de dinero en ciencia, donde hay una infraestructura instalada enorme, tradicion, valoracion de la ciencia como agente estrategico de desarrollo,y una masa de cientificos suficiente para mantener ciencia productiva y de la que tu mencionas. Chile esta muy muy lejos de esto. El caso de Astronomia en Chile es un pesimo ejemplo, es una excepcion y resultado de la condicion geografica del pais que permite tener esos observatorios que ademas NO SON CHILENOS, y donde los chilenos tienen una participacion menor.

    Sobre la incidencia de la politica en la ciencia. Mira, quiero creer que CONICYT en la asignacion de recursos se maneja por criterios tecnicos, pero hay otras muchas instancias donde CONICYT nada tiene que ver y donde si hay factores politicos. Por ejempo, esta el aporte a las Universidades, a los Centros de Investigacion Regionales, aportes directos de FFAA (el caso del CECS), y de los institutos tecnicos de estado (SERNAGEOMIN, IFOP, INACH etc.).

    Y para finalizar, el nacionalismo, en contra de lo que tu dices (muy ingenuo), SI tien mucha importancia en el mundo de hoy en la ciencia. La ciencia y la tecnologia son considerados pilares estrategicos en todos lo paises desarrollados. Korea, Japon, China, India, EEUU, francia, Alemania etc.. no invierten en ciencia por hacer aportes a la humanidad como tu confundes, es porque hay planes de largo plazo para mantener sus niveles de desarrollo.

    Rodrigo

  12. Al igual que Rodrigo, mucha gente (y aquí también, en este debate) menosprecia profundamente las preguntas de trascendencia para la humanidad y no sólo para el país. Cada vez que alguien va al doctor, hay años de ciencia e investigación detrás que ayudaron a que el médico pueda sanar a un enfermo. Y en eso no hay nacionalismos ni banderas. No me voy a cansar de defender a la investigación biomédica que se hace en el país, donde tenemos investigadores extraordinarios que han aportado mucho al conocimiento de sus campos.
    Obviamente que como país tampoco podemos seguir vendiendo alambres de cobre en lugar de barras. Pero no creo que alguien tenga el derecho a decidir qué preguntas son relevantes en ciencia. Además, cualquier pregunta que sea de relevancia para la humanidad, será obviamente de prioridad nacional. Personalmente, hice mi tesis de pregrado estudiando una enfermedad que afecta a 1/3 de la población mundial, y me siento sumamente orgulloso de haberlo hecho (pese a no publicar en un journal “grande”; no todo es el factor de impacto en la ciencia). Y si un día el gobierno de turno decide que investigar las bases moleculares de una enfermedad que afecta a 1/3 de la población mundial no es una prioridad nacional, obviamente se estará incurriendo en un gigantesco error.
    Respecto a la polémica de los rankings… Éstos sirven principalmente como indicadores. Ningún indicador es perfecto o completo. Pero sirven para debatir, para comparar los resultados de distintos países (especialmente si es la misma pregunta la que se aplica a todos los países). En ese sentido, no cabe duda de la calidad de la ciencia chilena en muchas áreas (no sólo en la astronomía). Las citas por artículo son un excelente indicador; artículos publicados en journals con factores de impactos intermedios o incluso bajos, reciben a veces numerosas citas por algún método en particular o por un resultado muy relevante pero de interés para un público muy especializado.
    Seguir insistiendo en que el área de la biología “se conforma con la mediocridad” o que se ha beneficiado de favores políticos, demuestra una profunda ignorancia. No tengo conocimiento del algún doctorado en el área biológica donde a los alumnos se les solicite su afiliación política al momento de postular a dichos doctorados (o al momento de postular a las becas Conicyt). La astronomía lleva una buena ventaja en Chile, aunque hay que señalar los importantes fondos internacionales que recibe, frente a exiguos aportes fiscales a otras áreas de la ciencia; aun así, las áreas de biología molecular y las neurociencias siguen a la astronomía en el ranking de citaciones por artículo, derribando la estéril acusación de “mediocridad” de Mario.
    Finalmente, coincido con Katia en que si los científicos no participamos activamente de la discusión nacional (especialmente en temas como la energía, el medio ambiente, la nutrición, las políticas sociales, etc) y en la definición de políticas en torno a la ciencia, nos quedaremos rezagados incluso en comparación a nuestros vecinos. La ANIP ha logrado importantes avances que no merecen ser menospreciados.

  13. Edgardo, yo creo que la pregunta “¿Qué tanto de la ciencia que se hace en Chile REALMENTE aporta al país?” tiene todo el sentido del mundo en cuanto lo que se entiende como “aporte” o “valor” sea bien definido. Tambien, estoy muy de acuerdo con lo planteado por Marcelo y Katia, respecto de la “rankinizacion” (o unidimensializacion) de la ciencia, la participacion (falta de ella), y la exclusion de importantes areas del conocimiento.

    No creo que haya mucho que argumentar en contra del financiamiento de ciencia y tecnologia aplicada o con aplicacion productiva (en el sentido economico). Si hay algo que aun nos pesa a 200 anos de independencia del pais, es nuestra incapacidad para generar productos con valor agregado y potenciar una economia interna sana.

    Pero cuando pienso en un “aporte” para el pais, pienso en muchas areas diferentes pero entramadas. Pienso en sociologia, sicologia, literatura, arte, lenguaje, nutricion, ciencias fisicas y matematicas, ciencias de la tierra, de la atmosfera, del oceano etc.. Pienso en que el valor agregado del pais no es solo el vender alambres de cobre en lugar de barras. Pienso en todas las areas del conocimiento y las artes que inducen un sentimiento de identidad y valoracion de lo nacional.

    La preguntas que planteas como de importancia para la humanidad se deben abordar por supuesto, pero no son una prioridad para el pais en estos momentos. Si tu logras resolver el significado de algun signo oculto en el subconciente colectivo de la humanidad, estaria muy bien darte un premio incluso, pero el resto de la gente debe seguir levantandose temprano para agarrar micro y de ahi trabajar por chauchas para poder pagar el colegio de los cabro chicos. En este sentido, si tu investigacion no pretende en algun momento permear al resto de la sociedad para enriqueserla o maravillarla, es ciencia muerta que no creo que merezca el uso de los recursos comunes.

    Es por eso que planteo que en un pais como Chile, donde los recursos son escasos y los problemas son muchos, el cientifico financiado por el estado, debe plantearse la trascendencia (no puramente economica, para que no se confundan) de su trabajo.

    Yo por ejemplo, cambie de giro cientifico dentro de mi area (ciencias de la Tierra) porque me di cuenta que mi investigacion inicial resultaba ser beneficiosa solo para nutrir conversaciones academicas o para la industria minera.

    Saludos, Rodrigo.

  14. @ Mario:

    Dejeme decirle señor que desde el resentimiento cualquier opinion es sesgada y carece de validez.

    Como lo aclara el autor de la columna, la calidad cientifica en este caso se mide por la cantidad de citaciones por publicación y no por publicar en Nature y Science (siempre se comete ese mismo error).

    Ademas usted dice que la calidad esta determinada en un 90% por publicaciones relacionadas a astronomia. Donde estan sus datos para corroborarlo??

    Mire lo que dicen los datos aqui:

    http://www.scimagojr.com/countrysearch.php?country=CL&area=0

    Fisica y Astronomia representan el 7% de las publicaciones en el periodo 1996-2008 y no un 90% como usted dice.

    Por favor, seamos serios y no tiremos frases al voleo. Lo unico que logra es bajarle el pelo al debate.

    Sds

  15. Suena bonito ponerse en el lugar 20 en calidad cientifica y llorar miserias verdad….por que no desmuzas el asunto y das a conocer que el 90% de las publicaciones de altisima calidad en Chile son las originadas en los observatorios espaciales apoyados con capitales Europeos. Ellos publican en Nature y Science periodicamente. El resto de las Ciencias chilenas y en especial las biologicas a las que perteneces solo se conforman con la mediocridad, y se han llenado los bolsillos con favores politicos, recibieron catedras presindeciales, apoyo para la construccion de edificios “Milenio” y la reinvirtieron entre un numero limitado de ‘amigos” A un numero de cientificos que estamos fuera del pais publicando a alto nivel nos cerraron las puertas y nunca pudimos regresar…y ahora quieren mas apoyo gubernamental?? mas dinero aun?? mejor dediquenlo a prioridades verdaderas!!!

  16. Estimado Edgardo, respecto de tu comentario:
    “Aumentar la participación política y ciudadana de los científicos? mmm, mejor no, porque voy a perder tiempo y a publicar menos… ”
    …la “perdida de tiempo” de quiénes fueron y son parte de la ANIP, ha significado, entre otros:
    – Que el sueldo de los becarios conicyt sea 560 mil (eran 500 mil)
    – Que se pague un seguro de salud y un bono por hijo menor de 18 años)
    – Que las mujeres puedan, al menos pensar, en la posibilidad de ser madres.
    – Que la gente de postgrado, al igual como ocurre en los países desarrollados, tengan derecho al subsidio para el transporte público (TNE).
    – Que este mes el retraso del pago de los sueldos fuese de menos de una semana…podrían haber sido retrasados hasta octubre…
    – Qué se liberaran las listas con los resultados para la beca de asitencia a congresos que estaban “retenidas”…
    – Que, al menos en la PUC, todas y todos quienes estén en el doctorado tengan seguro de salud.
    Podría seguir…pero ahora que mi hijo se durmió, voy a comenzar a “perder el tiempo” para revisar unos documentos que ayuden a mejorar el postgrado en Chile y otro que fomenta la difusión de las ciencias en los colegios…en paralelo, avanzaré en la publicación que debo sacar pronto …porque también vivo contra el tiempo, mi beca se termina pronto y debo terminar el doctorado…y es la 1 AM…de un sábado, también debo dormir un poco, porque a las 7 AM mi hijo despierta…y NO trabajo en casa si el está despierto…

    Un detalle relevante: si recuerdo bien, y Fdo me puede corregir, el promedio de publicaciones de los miembros de la directiva ANIP durante su permanencia en el postgrado es 2.5…

    VIVA LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA!!!

  17. Estimado Marcelo,

    Lo que planteas es muy importante. No lo incorpore al artículo solo porque la encuesta en si también tenía ese nefasto “bias” hacia las ciencias naturales y exactas, de allí que el análisis haya tomado en consideración solo esas áreas.

    Como tú dices, no podemos continuar haciendo la nefasta exclusión de las humanidades y ciencias sociales al momento de referirnos genéricamente a la palabra ciencia. Creo que es el momento oportuno de generar discusión sobre este tema entre los investigadores e ir construyendo desde nuestros propios discursos lo que tu bien propones.

    ¡Muchas gracias por tu comentario!

    Saludos,
    Carlos

  18. El indicador ISI EXCLUYE o posiciona mal en general a la producción de ciencias humanas (historia, sociología, artes, etc.). La mayor parte de las revistas latinoamericanas importantes de ciencias humanas NO ESTÁN en ISI. Y hay efectivamente muchas revistas científicas importantes de estas áreas, con alta influencia en el mundo de las ciencias humanas latinoamericanas. Para citar un ejemplo, en Brasil existen más de 60 revistas académicas de Historia, con alta circulación (casi todas con portal en internet para acesso a sus artículos), y ninguna está en ISI. ISI sólo contempla las citas entre revistas por ella misma indexadas. Pero más importante aún. El principal medio de divulgación de la ciencia en ciencias humanas son los LIBROS, y no los artículos en revistas especializadas, considerados un paso previo para la publicación de sus resultados en libro. Dónde está el ISI de LIBROS? O sea, las ciencias humanas están excluidas de estos indicadores. Por eso, cuando se habla de “ciencia” se debe especificar que se está hablando en este artículo de ciencias exactas y médicas solamente y no generalizar porque la producción de ciencias humanas está siendo excluida. Da la impresión que el autor no notó esta exclusión, o la considera irrelevante.

  19. Insisto en que la pregunta “¿Qué tanto de la ciencia que se hace en Chile REALMENTE aporta al país?” es una pregunta no sólo inoportuna, sino que también denota un cierto grado de ignorancia y/o menosprecio respecto a la actividad científica.

    Como dijo Ralph Waldo Emerson, un famoso escritor y filósofo, “A los hombres les encanta maravillarse. Esto es la semilla de la ciencia”. La ciencia no nace necesariamente de la pregunta “cómo podemos hacer que la minería del país gane más dinero”, por decir un ejemplo. Precisamente, un error de los últimos años ha sido tratar de limitar la ciencia que se hace en Chile a “áreas prioritarias”, con resultados nefastos (por ejemplo, pese a ciertas inversiones realizadas en el área acuícola, de todas maneras una enfermedad acabó con la industria del salmón en el país). Si existe una buena pregunta que sea de relevancia para el país, habrán siempre investigadores interesados en responderla.

    Más importante aún, la ciencia en la mayoría de los casos trata de responder preguntas de relevancia para la humanidad. Qué somos, cómo vivimos, qué estructuras sociales dieron origen al mundo como lo conocemos hoy, son preguntas que interesan a toda la humanidad. La teoría de la evolución de Darwin ha redefinido nuestra manera de ver el mundo. Lo mismo con el nacimiento de la genética y el “descubrimiento” del ADN, el estudio del cosmos, y los avnces en la química y física moderna. Se imaginan que alguien dijera que la astronomía no es una área prioritaria nacional? La verdad, qué aporta a Chile? Y aún así, Chile es líder mundial en astronomía, tiene los mejores centros del mundo y aporta conocimiento de nuestro universo, que es algo invaluable.

    Como dije antes, es necesario obviamente un balance. Hay que tener investigación en áreas prioritarias para el país, así como en áreas prioritarias para la HUMANIDAD. El nacionalismo no tiene cabida en la ciencia del mundo de hoy, que trata de romper las fronteras e ir más allá y responder preguntas que hace 20 años no hubiéramos creído posibles, y tratar de abrir preguntas nuevas (Cómo se originó el cosmos, cómo mejorar las tecnologías para fuentes de energía renovables, cómo curar el cáncer) que no tienen banderas.

  20. Está bien querer darle valor a nuestro trabajo científico, pero creo que no basta con citar encuestas (mismo error que comete cualquier político).
    Publicamos harto y de buena calidad, pero en temas que no tienen mucho que ver con el 80% de la población chilena que apenas sobrevive. La comunidad científica chilena es aún muy pequeña y todavía muy elitista, de ahí que casi no hay conexión con la población “de a pie”. La ciencia se arraiga en las sociedades que tienen suplidas sus necesidades básicas, con un nivel cultural mínimo y con optimismo en el futuro, cosas que en chile no están presentes.
    El índice de calidad me suena a ranking FIFA que pone a la selección chilena como top ten mundial.
    Mejorar la difusión del trabajo científico local? Excelente idea.
    Aumentar la cantidad y mejorar calidad de programas de financiamiento científico? Excelente idea.
    Aumentar el porcentaje de investigación científica en temas relevantes para nuestro país? mmmm, mejor no, prefiero que me sigan financiando mis estudios de computación cuántica en docientas dimensiones.
    Aumentar la participación política y ciudadana de los científicos? mmm, mejor no, porque voy a perder tiempo y a publicar menos…

  21. A mi me parece que involucrar a la gente en el tema cientifico no es solo responsabilidad de los que hacen la ciencia. Por ejemplo, seria interesante que el razonamiento o pensamiento cientifico se ejercitara desde el colegio. Tb seria interesante que la ciencia que generara el pais fuera pertinente a nuestra propia realidad, y que este conocimiento se transmitiera una vez mas, desde la etapa escolar. Como ejemplo, se podria citar la practicamente nula idea de la poblacion en general, medios de comunicacion y autoridades acerca de los fenomenos naturales que han ocurrido y seguiran ocurriendo en Chile. La comprension de lo que es un sismo, un tsunami, las placas tectonicas, una erupcion volcanica, un aluvion (ya vendran mas pronto…), una “onda” polar, sequias, el Nino, la Nina etc etc etc, yo diria son una necesidad para un pais con la geografia/geologia de Chile. En los paises mas desarrollados hay un fuerte interes en la educacion de ciencias en etapa escolar, ya que se ha entendido que esta sera la base para la generacion y formacion de los futuros cientificos, ingenieros y tecnicos que tendran que resolver los problemas que plantea el “desarrollo” de un pais.

    Yo sinceramente pienso que esos indicadores que se mencionan en el articulo y en los comentarios, no son el mejor foco de atencion por el cual deberiamos medir nuestra ciencia ya que el proposito de esta es su pertinencia y aplicacion a la comprension y solucion de las problematicas y desafios de un pais.

    Cuantas de esas publicaciones aportan realmente al pais? Cuanto dle conocimiento que se genera logra traspasar las barreras de la pequena y cerrada comunidad cientifica nacional? En Chile aun falta mucha investigacion base, esa que apunta simplemente al conocimiento y comprension de nuestro medio. Nos falta muchisima infraestructura cientifico tecnologica y muchisima mas gente de alta calificacion, y por sobre todo, falata vision y voluntad para invertir a largo plazo en el desarrollo del pais.

    Saludos desde Houston, Texas!
    Rodrigo

  22. FelipeDeConce: hasta hace poco, dieron en TVN “Cazadores de Ciencia” (en su SEGUNDA temporada). Es un programa extraordinario y que muestra el impacto real de ciencia hecha por chilenos y para los chilenos, en diversos ámbitos: desde entender nuestras culturas aborígenes hasta darle valor agregado a productos biológicos antes menospreciados. También hubo alguna temporada de “Enlaces” en los últimos años. Lamentablemente la TV chilena cree que ciencia es mostrar repeticiones de peleas de leones con jirafas, o ver tiburones en el océano, o mostrar cómo se hace aceite, pero la ciencia es mucho más que eso. Especialmente las ciencias sociales no tiene casi cabida alguna dentro de ese formato. Y el problema sí es de los chilenos, que al no ver esos programas, los cortan por el “bajo rating”.
    José Olivares: no toda la ciencia puede (ni debe) ser orientada hacia problemas nacionales. Por ejemplo, se dice que Chile no puede competir en el área biomédica con otros países, pero tenemos investigadores de prestigio mundial en diversas enfermedades, cuyas contribuciones no se pueden medir en cuánta plata Chile recibe de retorno por esas investigaciones. Dicho de otra manera, qué hubiera pasado si la sociedad o algun organismo de estado hubiera obligado a Alexander Fleming a estudiar problemas de “áreas prioritarias”? Nunca hubiera descubierto la penicilina, y tal vez no estaríamos donde estamos ahora. Así, hay muchos ejemplos.
    Un país debe subsidiar tanto la ciencia básica, que contribuye a entender nuestro mundo y qué somos, y ciencia aplicada a problemas prioritarios BIEN elegidos (hay casos ya de malas elecciones en Chile). Pero tiene que haber un balance, y aceptar la realidad de que, en la ciencia: a) no se pueden medir sus retribuciones en términos monetarios; b) se puede estar equivocado, pero cada equivocación lleva a más preguntas y descubrimientos.

  23. soy un actor ajeno al mundo de la ciencia pero con mucho interés por ella. Desde esta visión puedo decir que desde hace años estamos vendiendo pésimamente nuestra Ciencia masivamente a los chilenos, lo que al final del día termina por impactar a los involucrados directos, científicos que dejan de recibir recursos porque nadie exige ni demanda el tema.

    Puede que la comparación sea odiosa, pero si hay alguien que sabe vender la Ciencia son los gringos, de ellos hace rato que no le copiamos algo bueno. Es cosa de ver discovery, history y cuanto programa inventan con temas relacionados a la ciencia. En el ámbito más influyente ni hablar de las charlas TED que ahora son locura mundial, que en Argentina ya se hacen por más de 5 ciudades pero que acá aún lo cosa es tibiona. Por otro lado en España disfrutan felizmente de “Redes” con Eduard Punset.

    Como pueden ver, con un buen producto en cualquier formato la Ciencia siempre causará interés, pero en Chile no tenemos a nadie encargado de contarla. No es posible que lo mejor que tengamos sea al maestro “salfate” hablando de la nueva conspiración o que “lindorfo” roce a cada instante una multa del colegio veterinario por darle a cada rato con el chupacabras. Que eso exista en el ámbito del humor me parece excelente, pero para algo más elevadito no tenemos nada que consumir.

    Lo último que vi fue el programa de Eric Goles y después nada, nunca hubo nadie que relevara al profesor rosa o la versión chilena del Jacques Costeau. Dudo que sea el único viudo de Carl Sagan o incluso del mítico MacGiver que inspiraba tanto a la curiosidad. Todo aquello es cosa del pasado y no hay un espacio que lo haya reemplazado.

    No es cosa de recursos, es cosa de voluntad, todos los medios tradicionales están en deuda. Si fuera por recursos el blog de tecnología más visitado en español no sería chileno o no habría cabida para programas como “city tour” o , en el mismo segmento, que el medio digital de arquitectura más influyente del mundo (sí, del mundo) sea también chileno (archdaily.com), o que en literatura la belleza de pensar sea un referente.

    En resumen, la difusión mediática chilena de Ciencia vive una profunda crisis de creatividad de la que nadie se hace cargo porque a nadie le duele en lo inmediato, pero al igual que en educación si afectará el progreso de la nación en el largo plazo.

  24. Estimada M., es cierto, quiénes estamos en Stgo pecamos de ser autorreferentes…lamentablemente la encuesta citada se realizó en Stgo.
    Debe ser un orgullo para la gente del CECS, que el gran esfuerzo que han realizado por crecer integrados a la comunidad se refleje en comentarios como el tuyo. Algo similar se realiza en Concepción, en la Universidad Católica del Norte, en la Universidad de Talca…y quizás otras se me escapan.
    Basándonos en tu comentario, pienso que sería una muy buena oportunidad para verificar el impacto de la difusión sobre la comunidad, el replicar la encuesta en regiones. Si las cifras son más alentadoras que en la RM, podremos decir con fundamentos, que el problema está en los herméticos científicos capitalinos.
    Saludos y gracias por permitirme la reflexión…

  25. ¿Y afecta en algo las investigaciones de la Ciencia Chilena al Chileno medio?.
    ¿Esta dirigida esta ciencia a servir al país que la financia?.

  26. Es interesante señora o señorita Soto, que tan despreocupada comente un; “se entiende que la población de nuestro país NO sabe de ciencia en Chile”(sic).Algunos si sabemos, por ejemplo donde se hace ciencia, y nuevamente las regiones les damos cátedra a los santiaguinos autorreferentes, aquí en Valdivia se encuentra el CECS (centro de estudios científicos del Sur), prestigiado centro donde las lumbreras de los más variados campos( desde física hasta bilogía, química, glaciología, etc.)Aportan conocimientos e investigación a la tan mentada calidad científica del país.
    Por favor, no generalicen, aprendan a mirar más allá de los límites de la región metropolitana

  27. Alvaro,

    Chile necesita mas investigación aplicada, que la población sea participe de la investigación científica. Esa es la solución.

    Hay miles de problemas sociales que pueden ser resueltos a partir de estudios científicos, promover y hacer participe a las autoridades y la población de esas soluciones es también un deber científico.

    En esencia la universidad fue creada en base a esas premisas, y los grados académicos fueron conferidos entre pares por avances sustanciales en el tratamiento de enfermedades, problemas sociales y ciencias aplicadas.

    Los programas de doctorado en Chile deberían tender a hacer lo mismo, crear expertos en problemas de Chile y no pagar por un grado en el extranjero que beneficia a el país que da el doctorado.

    Tenemos una responsabilidad muy alta. Nuestro esfuerzo y el de nuestra sociedad nos creo (acaso no han financiado cada uno de nuestros proyectos).

    la ciudadanía no ve como nosotros podemos ayudarles. Ese es nuestro problema.

  28. Estimado Álvaro,

    Qué bueno que te intereso mi artículo de opinión, como todo artículo las referencias están allí para que el lector interesado pueda remitirse a ellas en busca del análisis completo.

    Concuerdo contigo que a primera vista puede sonar algo impresionante datos como el atingente a Japón, que menciona el Dr. Allende en su artículo. Y como tu hablaste de Condorito, te cuento que cuando leí el articulo del Dr. Allende también quede “¡Plop!, Exigiendo una explicación”. De allí la ironía.

    Como buen científico, quise comprobar los datos entregados en dicho libro y repetir el análisis antes de escribir mi columna. Así que para que no tengas que comprar el libro (que en nuestro país es cada vez más caro) ni repetir el análisis, te cuento un poco de que se trata:

    La calidad esta atribuida al índice de impacto de las publicaciones. En este caso en particular, la calidad está referida a la frecuencia con la que las publicaciones científicas son citadas por otros investigadores, bajo la premisa que: “mientras más impacto tiene una publicación, mas citada será por otros trabajos”.

    Ahora, el Dr. Allende para su análisis tomo en cuenta un ranking de países por índice de impacto de publicaciones (generadas entre los años 1996-2007) entre los 49 países que tuvieron más de 20.000 publicaciones científicas ISI.

    Lo bueno es que no es necesario que uno haga el cálculo, afortunadamente esta la internet y existe un pequeño lugar conocido como “The SCImago Journal & Country Rank”. Así que si uno coloca que quiere el ranking basado en “Citations per document” entre los países con más de 20.000 publicaciones ISI, lo que se obtiene es que Chile está en el lugar 20 y Japón en el lugar 22.

    El análisis (ya hecho por este humilde servidor) lo puedes ver en la página de SCImago:
    http://www.scimagojr.com

    Ahora, tu preguntarás porque ese parámetro de calidad y no el índice H (que no entrare a explicar en detalle en esta ocasión), simplemente porque esos parámetros utilizan como variable no solo las citaciones sino también la cantidad de publicaciones de los países.

    En el contexto de cantidad, nada podemos hacer contra Japón que en dicho periodo de tiempo generó 1.224.465 publicaciones mientras que nuestro país solo 37.347 (pero que interesante que publicando cerca de 30 veces menos, tengamos más citas por publicación).

    Debido a que otros índices incorporan el “cuanto produce” un país, no nos sirve el índice H para este análisis.

    El análisis del Dr. Allende es independiente de que publiquemos poco, se basa solo en la calidad de lo poco que publicamos.

    Si te interesó el libro, la referencia completa es la siguiente y nosotros tenemos una copia que te podemos facilitar.

    Reforma de la educación superior. José Joaquín Brunner y Carlos Peña (Editores) (2008) Santiago de Chile, Ediciones Universidad Diego Portales. ISBN: 9789563140446.

    Saludos cordiales,

    Carlos Blondel

  29. Irónicamente, este artículo no se ve muy riguroso (no pasaría un review de ninguna revista… ni Condorito).

    1) Donde está la fuente sobre el número de publicaciones? De que año?
    2) “Según el indicador internacionalmente usado para medir la calidad científica”… cual sería ese? El hecho de que le ganemos a Japón lo hace sólo más sospechoso…

  30. Remis, pienso que la pregunta está bien formulada, además, si revisas las otras respUestas, se entiende que la población de nuestro país NO sabe de ciencia en Chile…ni lo que se hace, ni para qué sirve…y tampoco donde se hace…
    Es el momento de cambiar lo que nuestros ancestros científicos nos heredaron…como ANIP estamos impulsando fuertemente el desafío de una difusión activa de las ciencias, una participación política de los científicos jóvenes…somo la generación llamada a cambiar la cara de la ciencia de nuestro país y lo más importante, ESTÁN TODAS Y TODOS INVITADOS!!!
    SÓLO FALTA QUE EN LAS EVALUACIONES DOCENTES SE INCORPORE LA PARTICIPACIÓN DE LOS INVESTIGADORES EN DIFUSIÓN…PARA QUE NO NOS DIGAN QUE ES UNA PÉRDIDA DE TIEMPO!!!!

  31. ¿Como se formuló la pregunta que tuvo el 100% de NO? Asi como se lee, se podría interpretar como “Cree usted que al gobierno le interesa impulsar la CyT en Chile”, a lo que yo también diría que no… formulada de otra forma, podría cambiar drásticamente el porcentaje. No es lo mismo que preguntar “Cree usted que el gobierno DEBERÍA tener como prioridad el impulsar…” a la que, me imagino, las respuestas tendría matices…

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