Sismógrafos captaron más de 100 mil réplicas al mes

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Dispositivos fueron extraídos del fondo marino para analizar datos. El registro de las réplicas pequeñas e imperceptibles y el comportamiento de las placas, es la información que registraron 17 sismógrafos instalados en las costas entre la desembocadura del Itata y Talcahuano. La fase actual es el análisis de los datos por parte de más de 100 científicos para exponer sus conclusiones en menos de dos años.

Por Gonzalo Espinoza Díaz

Algunas imperceptibles para la mayoría de la población como magnitudes 0° y 1° Richter y otras que si despertaron a los habitantes de la intercomuna. Todas las réplicas del último mes fueron captadas por los 17 sismógrafos instalados en el fondo marino, desde la desembocadura del Itata hasta la bahía de Concepción, a profundidades que fluctuaron desde los 200 hasta los 6 mil metros.

Este proyecto, fruto de un convenio entre la Universidad de Concepción y la Universidad Oceánica de Taiwán, llegó a una de sus etapas más importantes, con el retiro de 17 de los 19 sensores instalados hace dos meses para captar la actividad y movimientos de las placas.

Para el oceanógrafo de la UdeC, Víctor Gallardo, esta segunda etapa de la iniciativa, contempla el análisis de los datos que se encuentran almacenados en un disco duro con el regreso de los dispositivos a Taiwán.

“Esta es una forma de progresar en el conocimiento de cómo se producen los terremotos y tsunamis, y de colocar mejor instrumental en el fondo marino para saber cuándo podemos esperar una tragedia y no arriesgar vidas humanas”, afirmó el oceanógrafo.

Además, Gallardo aseguró que los resultados, que se analizarán por un equipo demás de 100 personas de distintas instituciones, se tendrán en un par de años para su publicación, ya que cada sismógrafo registró alrededor de 100 mil réplicas, por lo que la cantidad de información “es gigantesca” respecto del comportamiento del subsuelo marino frente al área del epicentro.

El académico también consignó el retraso en el que se encuentra el país en este aspecto, ya que en pequeños países como Taiwán, de muy poca población, tienen más de 500 sismógrafos.

Además, el oceanógrafo destacó que la importancia de esta experiencia es la configuración de un sistema de alerta temprana que ayude en desastres naturales.

Tsunami. Con este sistema de sismógrafos se puede saber si existe el peligro de un maremoto en un lapso de 20 a 30 minutos.

40 mil dólares es el costo de cada uno de los 19 sismógrafos arrojados al fondo marino.

El Buque Gardar de la Pesquera Bío Bío fue la nave donde se monitorearon por 60 días los sismógrafos, cuyos datos serán reportados en el transcurso de dos años.

Fuente: Diario de Concepción – 14 Septiembre 2010

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