Tesoros oceánicos se revelan en censo de vida marina que tardó 10 años

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En él estuvieron involucrados científicos chilenos, y de la UdeC. La misma universidad está organizando para noviembre un gran simposio internacional donde se darán a conocer los resultados y más.

Por Paz Moraga Sabaj

Diez años de investigación, más de dos mil científicos involucrados, de 80 países, y que descubrieron cinco mil nuevas formas de vida marina. Eso, muy resumido, es lo que se obtuvo con el Censo de la Vida Marina, un ambicioso y maravilloso proyecto que emprendieron científicos del mundo y donde investigadores locales también tuvieron una destacada participación.

De hecho el Dr. Víctor Ariel Gallardo, académico Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción e investigador asociado del Centro de Biotecnología de la casa de estudios, es vicepresidente del Programa de Censo de Vida Marina.

De ahí parte la intención de este destacado investigador, y de la misma universidad, de desarrollar un simposio en noviembre próximo, donde los investigadores internacionales más importantes de esta iniciativa, den a conocer los resultados de sus trabajos. Pero también está el objetivo de sensibilizar a la comunidad científica, y general, de apoyar económicamente con la reconstrucción de la estación oceanográfica que fue destruida por el tsunami el pasado 27 de febrero en Dichato.

Descubriendo

Bacterias gigantes que habitan en nuestros mares, y que fue uno de los descubrimientos de Víctor Gallardo y Carola Espinoza, o un particular cangrejo con abundante vello en sus extremidades y que habita en Isla de Pascua, son sólo algunas de las especies que están presentes en este censo.

Es así como las presentaciones del simposio se dividirán en las exposiciones de investigadores que hicieron descubrimientos importantes, que encontraron especies nuevas y que están en proceso de su descripción. Por otro lado, precisó el Dr. Gallardo, estarán aquellos que contribuyeron “con sus datos recolectados desde antes, a la base de datos mundial y con eso se cumple uno de los objetivos, que es poner a disposición de la comunidad mundial los datos que existen sobre biodiversidad marina”.

El académico recalcó que toda la información se contiene en una plataforma donde está toda la data que se recolectó durante los 10 años y, además, los links con alrededor de 400 bases de datos mundiales, “uno de los objetivos de todos los participantes es contribuir con sus datos, que se podrían haber quedado en publicaciones internas, y contribuir con ella a una base de datos mundial”.

De esta manera el censo termina su primera década ahora pero, explicó Gallardo, se iniciará una nueva década de investigación que, “esperamos aumente en gran medida la participación de científicos nacionales y jóvenes”.

Además de cumplir con estos objetivos, el profesor destacó que se trata también de un aporte de la universidad al Año Internacional de la Biodiversidad de la Naciones Unidas, “y lo queremos considerar como un aporte la celebración del Bicentenario”.

Entre celebridades y Dichato

Si bien se trata de un evento científico, y que tiene como centro el censo, existe una intención que va más allá de lo que el océano esconde en su oscura profundidad, y es levantar el centro de estudio oceanográfico ubicado en Dichato y que fue literalmente tapado por el tsunami.

Aunque el docente no quiso adelantar aún las “estrellas” que participarán en el simposio, sí contó que éstas participarán en una cena de gala para recaudar fondos para levantar nuevamente la estación ubicada en la comuna de Tomé.

“En este momento está, prácticamente, cojeando toda la comunidad oceanográfica, fuertemente. Estamos todavía en una etapa de ponernos de pie y uno de los objetivos de este seminario, es que acortemos el plazo que va, entre el momento en que perdimos todo y el momento en que podamos comenzar a producir de nuevo”, aclaró Víctor Ariel Gallardo.

Puntualizó que la realidad actual es que están haciendo clases teóricas, cuando la parte docente está muy ligada a la investigación. “Estamos esperando que hayan recursos, por lo menos para reconstruir en Dichato algo que nos permita tener estas actividades, livianas todavía, hasta tener algo definitivo”.

Se estima que para comenzar, y poder contar con laboratorios elementales, se requiere como mínimo $10 millones. “Necesitamos, por lo menos, tener un techo tipo carpa en los antiguos laboratorios, donde nos quedaron las murallas. Así se puede empezar con algo”, acotó el investigador.

Otra de las sorpresas será la presentación de la versión original de la película francesa “Oceans”, y que todo el simposio pueda ser visto a través de internet, para que toda la comunidad pueda participar de una u otra forma.

Kay Kay II

Después de meses de trabajo, el jueves de la semana recién pasada , el KAy Kay II volvió a sus “faenas” científicas. Este barco quedó varado entre árboles en Coliumo, producto de la fuerza del tsunami. A pesar de su insólito recorrido, no sufrió grandes daños y hoy se encuentra operativo 100%, entregando al mundo oceanográfico un respiro para sus investigaciones.

Sismógrafos

El profesor Victor Gallardo también ha estado acompañando a un académico de la Universidad de Taiwán, quien ha expuesto ante la Cámara de Diputados, respecto de la importancia de intalar una especie de cables submarinos que actúan como sensores es caso de un terremoto y tsunami. Además los investigadores extranjeros instalaron en diversas partes sismógrafos para medir las réplicas y así obtener vital información.

Fuente: El Sur de Concepción – 14 Agosto 2010

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