Tras el 27/F Chile debe descartar energía nuclear

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Hayo Hase, director del observatorio TIGO. Científico alemán dice que el terremoto es el más fuerte argumento sobre el riesgo que enfrentaría el país con una central nuclear.

Por Carlos Oyarce

El director del observatorio geodésico TIGO instalado en la Universidad de Concepción, el científico alemán Hayo Hase, dijo que el terremoto grado 8,8 Richter del 27/F , confirmó que sería muy riesgoso instalar en nuestro país una central de energía nuclear.

“La zona sísmica permanentemente activa es un argumento muy fuerte que debe hacer descartar el uso de energía nuclear en Chile”, afirmó.

Hase recordó lo que pasó el 27/F en Concepción e indicó que lo primero que se rompió fueron las tuberías del agua potable y también cañerías de gas.

De modo que ante el argumento de quienes están a favor de concretar una central de energía nuclear en Chile y que señalan que bastaría con usar tecnología adecuada en la construcción, el director del TIGO dijo que es importante tener en la construcción sistemas resistentes a grandes terremotos, pero eso no basta.

Hay que considerar como funcionan las plantas nucleares, con una reacción en cadena.

“Una vez iniciada la reacción, esta se puede controlar sólo con refrigeración, con agua fría. Y cuando la tubería se rompe el peligro es evidente. La reacción puede llegar a un estado que no es más controlable. Lo que pasó en Chernobyl fue precisamente eso, se quemó el reactor y liberó una radiactividad enorme.

El Dr. Hase, que recuerda bien los efectos del accidente nuclear de Chernobyl el 26 de abril de 1986, en Ucrania, y las medidas preventivas que de inmediato se tomaron en Europa para evitar la contaminación, comentó que aún en el área del accidente hay una zona de muerte, donde no se puede ingresar.

Por lo tanto si ocurriese aquí un evento de este tipo, al ser el país un territorio angosto, Hasse cree que “veríamos a Chile dividido en dos partes, con una zona intermedia de muerte”, expresó.

DESPLAZAMIENTO

Sobre las valiosas mediciones del TIGO respecto al 27/F, Hase dijo que hubo un gran desplazamiento. Indicó que todavía están registrando un pequeño desplazamiento postsismo hacia el Pacífico.

“Antes del terremoto nos movíamos hacia la cordillera, 35 milímetros por año. Y con el terremoto medimos un desplazamiento de más de 3 metros hacia el Pacífico. Después del terremoto nos hemos seguido desplazando alrededor de 15 a 20 centímetros. En total hasta ahora son 3.20 m”, explicó.

Precisó que esperan que en algún momento se produzca el acoplamiento de las dos placas, la de Nazca y la placa Continental, que deberían quedar nuevamente enganchadas.

“Y es el punto cuando nuevamente nos vamos a mover hacia el este. Todavía no hemos logrado ese punto. Las mediciones no muestran aún eso”.

¿Cuándo será?

“Nadie sabe. Es la gran pregunta que tiene a todos los científicos interesados en este momento”, dijo.

Respecto a si hubo también desplazamiento con el terremoto del 60, Hase dijo que sí, pero no existía aún la tecnología para medirlo.

Recién comenzaba la actividad espacial. En cambio hoy se cuenta con satélites y sistemas de navegación global que permiten determinar una posición permanente. Gracias a esto y a las antenas fijas, grabando permanentemente se tiene la información de como se mueve la Tierra respecto al sistema satelital.

Entonces se tiene la información global que mostró lo que ocurrió acá, en relación a otros puntos en el continente. “Eso es algo fundamental para la investigación y predicción de terremotos. Pero para llegar a eso necesitamos cien años más de investigación básica. Necesitamos más datos para entender como funciona la Tierra”, puntualizó.

Hase insistió también en la importancia de contar con un sistema de alerta temprana en la región. Cree que esa inversión es clave para la ciencia y también a nivel político, para tomar decisiones.

Fuente: El Sur de Concepción – 30 Mayo 2010

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